Un año más, España se consume entre las llamas y atentos a lo que va sucediendo a lo largo de las horas, tan sólo nos queda llevarnos una vez más las manos a la cabeza y hacernos la misma pregunta de siempre: ¿¿por qué??.

No entendemos como año tras año se suceden los mismos desastres. Como año tras año un nuevo pirómano, terrorista medioambiental, acecha con su paranoia a nuestros bosques para hacerlos desaparecer. Esto es algo que nunca hemos entendido y jamás lo haremos.

Dos incendios forestales, similares en virulencia y poder destructivo, están siendo noticia de primera plana estos días. Uno se ha originado en la isla canaria de Gran Canaria, y el otro en la provincia andaluza de Córdoba. Pero la semejanza entre ambos desaparece cuando se exigen responsabilidades.

El fuego iniciado en Gran Canaria, lleva arrasadas más de 3.500 hectáreas y fue provocado por un peón forestal (no un agente forestal como se ha informado desde algunos medios). Este detalle es importante, porque los agentes forestales son funcionarios públicos, perciben un salario digno y disfrutan de un empleo fijo, mientras que los peones son contratados temporalmente, sufren la precariedad laboral, perciben salarios basura, trabajan infinitas horas en pésimas condiciones y, muchas veces, sin los medios necesarios para desempeñar, eficazmente y con garantías para su propia seguridad, una actividad tan peligrosa.

El peón canario, Juan Antonio Navarro Armas, de 37 años, se ha declarado culpable de la autoría del incendio de Gran Canaria y ha pasado a disposición judicial. Nada justifica la quema del monte, pero a veces la necesidad nubla la razón. Según parece, el detenido se dirigió al punto de vigilancia donde trabaja, y en el trayecto ejerció de pirómano prendiendo fuego al bosque para notificarlo de inmediato. Es muy posible que alertar rápidamente sobre un incendio que está en sus comienzos, sume puntos ante los ojos del jefe. Juan Antonio sabía que su contrato finalizaba en septiembre, coincidiendo con el final de la temporada de alerta; por tanto quizás pensara que actuando de esa manera lo volverían a contratar el próximo año.

Por su parte, el fuego iniciado en la base militar cordobesa de Cerro Muriano también lleva calcinadas 3.500 hectáreas. Mientras las llamas devoraban hectáreas, unos cincuenta trabajadores del sector exigían a la Junta de Andalucía, mejoras en sus condiciones laborales y denunciaban que los compañeros que trabajan en la extinción del incendio "están todos pasados de horas". Es digno destacar que para los medios de información, en Cerro Muriano no existe un protagonista culposo como en el caso de Canarias. La responsabilidad la tiene un artefacto explosivo, de esos que los militares abandonan tras una entretenida sesión de entrenamiento, algo que suele ocurrir con frecuencia.

El campo de tiro de la base militar es “uno de los principales riesgos potenciales y reales de incendio forestal en Sierra Morena", porque algunos proyectiles quedan enterrados u ocultos en la maleza. Pero a pesar de contar con esos antecedentes, ni expertos en localización de explosivos, ni la Unidad Militar de Emergencia (UME) que tanto está saliendo por la televisión (para que los españolitos vean lo útiles que son sus integrantes), se molestan en despejar el campo cuando finalizan los juegos de guerra, algo que constituye una grave irresponsabilidad si se tiene en cuenta que, en la época estival, dicha zona registra las temperaturas más altas del país.

La ley vigente, establece prisión de uno a cinco años por incendio provocado, y entre diez y veinte años si existe riesgo para la vida humana. Seguramente, Juan Antonio Navarro pagará por su culpa, el estamento militar se irá de rositas y el verano que viene tendremos más de lo mismo. Parece obvio que la clase social se valora, y mucho, a la hora de exigir responsabilidades.

 

CONTROLADOS TRES INCENDIOS FORESTALES.

Los dispositivo de Prevención y Extinción de Incendios de Andalucía dieron por controlados tres incendios forestales a última hora del lunes que calcinaban los montes cercanos a Cerro Muriano, en Córdoba, y Niebla y El Almendro, en Huelva.

El incendio originado el pasado viernes en el campo de tiro de las instalaciones militares de Cerro Muriano (Córdoba) se dio por definitivamente controlado a las 23.15 horas después de que calcinase una superficie de 4.100 hectáreas, de las que más de 2.600 se sitúan en el interior del campo de tiro militar, según informaron fuentes del Plan Infoca.

No obstante, de manera preventiva y para garantizar la total extinción de las llamas, un dispositivo del Infoca compuesto por personal de tierra permanecerá durante las próximas 48 horas refrescando la zona para evitar que se reaviven los rescoldos que pudieran quedar.

En los trabajos de extinción, que se han visto dificultados por las altas temperaturas y la simultaneidad con otros incendios en la zona, han participado 700 especialistas de extinción, así como 20 medios aéreos del Infoca.

A medianoche, también quedó controlado el incendio en un paraje del término municipal de El Almendro (Huelva), que ha afectado a una superficie indeterminada de pinar y eucaliptal.

Un poco más tarde y también en la provincia de Huelva, en el término municipal de Niebla, quedó controlado otro incendio tras haber calcinado una superficie de 1.016 hectáreas de pinar y eucaliptar, según las primeras estimaciones, informaron fuentes del Plan Infoca. El fuego, que se originó el domingo, pudo haberse iniciado por el contacto de una línea eléctrica con la masa arbórea, según baraja la la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF) como principal hipótesis.

En Ayora (Valencia), el fuego ha quedado prácticamente estabilizado y se espera que pronto quede controlado. El incendio afecta a la zona Cedro Caracoles. Un dispositivo compuesto por 14 brigadas de la Diputación Valenciana, cuatro brigadas rurales de emergencia de la Generalitat, con una autobomba, tres unidades de voluntarios y cuatro vehículos del Consorcio Provincial de Bomberos permanecerán trabajando en el lugar para tratar de extinguir por completo las llamas, según informaron fuentes del Centro de Emergencias de la Generalitat.

 

CANARIAS SIGUE SIN CONTROLAR LOS INCENDIOS.

Los frentes principales del incendio que afecta desde hace seis días a la isla de Gran Canaria aun no se dan por controlados, aunque la situación de "estabilidad" de las últimas horas ha permitido el regreso de algunos de los 5.200 vecinos desalojados a sus viviendas.

Así lo confirmaron a Efe tanto fuentes del Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad del Gobierno de Canarias como el presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Pérez, quien insistió en destacar que esto no significa que los fuegos estén controlados.

El perímetro ha quedado "contenido" en una zona que abarca 20.000 hectáreas y todos los servicios de emergencias continúan en los lugares que ayer eran los más críticos ante la previsión de que el viento pueda reavivar algunos focos.
Pérez destacó que entre la tarde de ayer y esta noche, vecinos de los pueblos de Fataga, Tunte y Arteara, en San Bartolomé de Tirajana, al sur de la isla, han podido regresar a sus viviendas, de las que fueron desalojados, algunos a la fuerza, por la amenaza del fuego.


El presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Pérez, recibirá hoy al titular del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, cuando éste culmine la visita que realizará durante la mañana a Tenerife, donde evaluará el alcance del incendio que afecta a más de diez municipios de esa isla. Se prevé que Zapatero llegue a Gran Canaria a mediodía y que posteriormente se dirija a las instalaciones del Centro de Coordinación Operativa Insular (Cecopin), donde el presidente del Cabildo, José Miguel Pérez, le informará de la evolución de los frentes que permanecen activos en la isla, informaron a Efe fuentes gubernamentales.



 

 

 

 

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