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¿QUE OCURRIÓ AQUEL 13 DE NOVIEMBRE?

 

El buque se encuentra a unas 60 millas de la costa y la grieta aumenta a los 50 metros.

La Delegación del Gobierno en Galicia ha informado de que las manchas de combustible vertidas por el petrolero Prestige, que el miércoles naufragó cargado con 77.000 toneladas de fuel, han llegado ya a varias playas de los municipios coruñenses de A Costa da Morte.

La grieta del buque, de 50 metros y por la que se han vertido al mar entre 4.000 y 6.000 toneladas, amenaza con partirlo en dos y agravar el vertido. El capitán, detenido ayer, pasará hoy a disposición judicial.

 

En rueda de prensa, Arsenio Fernández de Mesa ha indicado que se trata de manchas de fuel-oil "muy fragmentadas", que han sido desplazadas hacia la costa a causa del mal tiempo que se registra en la zona, con olas de cinco a seis metros y vientos de hasta 80 kilómetros por hora. Además, se prevé que las condiciones meteorológicas, "tremendamente duras", "empeoren" con la llegada de la noche. En concreto, la contaminación afecta a la costa de Corme, Camariñas y Muxía y a las playas de Trece, Camelle, Santa Mariña, Roncudo y Nemiña, donde los ornitólogos de la Sociedad Española de Ornitología ya han detectado los primeros grupos de aves petroleadas.

Sin embargo, el ministro de Agricultura y Pesca, Miguel Arias Cañete, ha asegurado que "no se prevén grandes problemas en la zona ni para los recursos pesqueros". El ministro ha justificado su optimismo asegurando que "la rápida actuación de las autoridades españolas hace que no temamos por catástrofes ecológicas como en épocas anteriores". Según Adena/WWF, que califica la situación de "desastre ecológico y pesquero", la zona alberga una gran biodiversidad marina, entre ellos 11 tipos de tiburón.

 

El buque, muy dañado


Algunos de los técnicos que participaron en las labores de rescate del "Prestige", de 243 metros de eslora, aseguraron al llegar a tierra que tres cuartas partes de los paneles del casco del buque en la zona de estribor están destrozados o han desaparecido. En este lateral derecho del casco del petrolero fue donde inicialmente se produjo la grieta que provocó que el barco se escorara, pero ahora, según explicaron los técnicos a los periodistas, lo que era una grieta se convirtió en un "gran boquete" de muchos metros. Asimismo, explicaron que en esa zona el "Prestige" se encuentra sujeto sólo por el fondo, ya que tanto las planchas de hierro del casco como de la cubierta han desaparecido en esa parte. Estos mismos técnicos explicaron que hasta ahora el barco se mantiene a flote porque la estructura del casco es bastante fuerte, si bien no han sabido calcular cuanto tiempo puede mantenerse en esa situación y dieron por hecho que tarde o temprano el casco del "Prestige" acabará hundiéndose. De la misma forma, descartaron que la grieta que se abrió inicialmente fuese provocada por un fuerte golpe de mar o el impacto de algún objeto flotante de gran tamaño, sino más bien por la antigüedad del buque o su deficiente estado de mantenimiento. Otro de los hechos que destacaron fue que la sala de máquinas del "Prestige" estaba intacta y que por lo tanto no se había producido incendio alguno en esa zona, tal y como había alertado la tripulación al lanzar la primera llamada de auxilio.


Alarma ecologista


La mancha de petróleo producida por la fuga de fuel-oil podría afectar a "las únicas colonias de cría del Estado de arao común y de gaviota tridáctila", declaró hoy a EFE Alberto Gil, miembro de Ecologistas en Acción. El arao común es una especie de ave de la que sólo quedan once parejas en Galicia, explicó Gil, quien afirmó que la mancha de petróleo ha afectado a un espacio natural entre Finisterre y Baldayo incluido en la propuesta Gallega para integrar la Red Natura 2000. Gil dijo que varias organizaciones ecologistas, entre ellas Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y WWF/Adena, se han movilizado para evaluar los daños producidos por la marea negra que "ya ha llegado a la costa" y ha afectado a varios alcatraces, cormoranes y gaviotas que "están entrando ya en los centros de recuperación". Un dispositivo de voluntarios, que se ha puesto al servicio de la Consejería de Medio Ambiente, está realizando prospecciones en diferentes tramos de la costa norte gallega para evaluar la situación en la zona y recoger a las aves afectadas, añadió. Aunque "no tenemos datos concretos" del número de especies dañadas, continuó Gil, "ésta es una época muy sensible por los pasos migratorios" a través de las costas gallegas y por la presencia de aves que invernan.


Greenpeace advierte


Por su parte, el director de Campañas de Greenpeace, Mario Rodríguez, manifestó hoy a EFE su preocupación porque "la marea negra" producida por el vertido de fuel-oil del buque "Prestige" "ya está en la costa", en la zona de Barrañal, cercana a la reserva ecológica del humedal Baldayo. Según Rodríguez, de momento "no vemos movimiento" destinado a evitar el avance de la mancha que, dijo, se va aproximando "desde el horizonte a una velocidad importante" en dirección a La Coruña, debido a la dirección del viento. "De Camariñas hasta Barrañal está todo negro", relató el coordinador ecologista, quien opinó que deberían ponerse en marcha inmediatamente medidas para evitar un daño mayor y dijo que "lo ideal sería poner inmediatamente barreras y extraer el fuel de la superficie" utilizando bombas aunque, añadió, el temporal dificulta que se lleve a cabo esta acción.


Tranquilidad ministerial


Arias Cañete no teme una "catastrofe ecológica" El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Miguel Arias Cañete, afirmó hoy en Ciudad Real que no temen una "catástrofe ecológica" ni "grandes problemas" en las aguas españolas a consecuencia del vertido de fuel-oil del buque 'Prestige', escorado a 120 kilómetros de las costas de Galicia. El ministro, que asistió a la Convención Nacional del PP sobre Desarrollo Rural, indicó que "la rápida intervención" de las autoridades españolas alejando el barco de las costas, hace que no se tema una catástrofe ecológica, como ha sucedido en otras ocasiones, ni que se prevean grandes problemas en las aguas españolas ni para los recursos pesqueros. "Lo que hace falta es que las autoridades responsables de los controles de los barcos lo ejerzan y que no puedan navegar los que no estén autorizados", concluyó el responsable del MAPA.

"Que pase lo que tenga que pasar"

En estos momentos, se trabaja para combatir la marea negra con barreras de contención flotantes, aspiradoras y tanques, mientras vecinos de esta zona han explicado que se observan las manchas a simple vista y que el olor del combustible es perceptible incluso desde dentro de los coches. Según el delegado del Gobierno, el buque se encuentra a una distancia de la costa que fluctúa entre 55 y 60 millas, aunque la decisión de las autoridades es alejar el buque lo máximo posible de las costas españolas. "Los técnicos han confirmado que nunca se debieron paralizar las máquinas, por lo que no descartamos volver a arrancarlo cuando mejoren las condiciones meteorológicas", ha indicado.

 
 

 

Fernández de Mesa ha manifestado que, en el caso de que el barco se parta en dos, un peligro que aumenta tras comprobarse que su grieta es ya de 50 metros, se alejará lo más posible de la costa "con todas las estachas [dispositivos para enganchar los cabos de los remolcadores] a proa y a popa enganchadas, y luego que pase lo que tenga que pasar". El delegado gubernamental ha añadido que esta mañana se han reembarcado tres técnicos de Smit Tark en el buque para colaborar en las maniobras de remolque y que, en ningún caso, las autoridades marítimas permitirán un trasvase del fuel en aguas jurisdiccionales españolas.


Por otra parte, el delegado del Gobierno ha hecho públicos tres documentos oficiales, de SASEMAR, del organismo francés equivalente a la Sociedad de Salvamento española y de la empresa Transitaria que cargó el Prestige, en Letonia, que confirman que el destino del buque era Gibraltar, en contra de lo que afirman las autoridades del Reino Unido.

A disposición judicial

Un helicóptero de Salvamento marítimo evacuó ayer del buque a su capitán, el primer oficial y el jefe de máquinas, así como otros cinco tripulantes. Nada más llegar a tierra, el capitán del buque, Apostolos Maguras, fue acusado de desobediencia y delito contra los recursos marinos y el medio ambiente.

Esta mañana, el capitán ha comenzado a prestar declaración en el juzgado de guardia de A Coruña. El delegado del Gobierno en Galicia, Arsenio Fernández de Mesa, explicó ayer que la tripulación tuvo "una falta de colaboración absoluta" con las autoridades españolas y señaló que se ha confirmado que nunca hubo fuego en la sala de máquinas, tal y como había comunicado el barco en la primera llamada de socorro.

 

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