8 diciembre 2002
El «Prestige»
ya ha vertido al menos 30.000 toneladas
Ni 3.000, ni 10.000, ni 20.000.
La cifra de toneladas vertidas por el Prestige ante las costas gallegas
es ya de, al menos, 30.000 toneladas. Un informe confidencial del Gobierno
cita expresamente esta cantidad y deja en entredicho las estimaciones
públicas que hacen sus propios portavoces, que desde el martes
17 de noviembre han ido elevando sucesivamente el volumen del derrame
hasta las 20.000 toneladas a las que alude en la actualidad el vicepresidente
primero, Mariano Rajoy.
Técnicos consultados sostenían desde
hace días que el vertido superaba con mucho las 20.000 toneladas.
Los datos del Ministerio de Fomento apoyaban esta tesis, ya que las 14.000
toneladas recogidas en tierra y mar -una cantidad que no incluye las recuperadas
por el sector de forma manual-, unidas a las que aún se desplazan
frente a las costas gallegas dejaban entrever, según estas fuentes,
que la cantidad de chapapote vertida por el Prestige era muy superior
a la que se afirmaba públicamente, algo que ahora ha quedado confirmado.
Además de corroborar que la marea negra es
mucho mayor de lo que se ha dicho, el informe dibuja un escenario desolador
para Galicia. Los técnicos prevén la entrada de dos nuevas
mareas negras esta semana debido a la acción de vientos de suroeste.
A partir del martes, estas corrientes de componente oeste desplazarán
las manchas que se encuentran frente a las costas gallegas y portuguesas
hacia el litoral gallego.
Segunda marea
Para completar el desastre, estos vientos acercarán
hacia Galicia las grandes manchas de fuel que se han detectado en la zona
en la que se hundió el Prestige , y que, según este informe,
suman más de 3.000 toneladas de chapapote.
El panorama es desolador. Si se cumplen las previsiones
del Ejecutivo, que en esta ocasión sí coinciden con las
del Instituto Hidrográfico portugués, a mediados de semana
empezarán a entrar en determinados puntos de la costa los vertidos
que ya están frente al litoral gallego. El momento crítico
llegaría a partir del fin de semana, con la aproximación
a la costa de las grandes manchas localizadas en el área del hundimiento,
a unos 250 kilómetros a la altura de las Cíes.
Uno de los grandes problemas ahora es que de los
tanques del Prestige no para de salir fuel, con lo que esta marea negra
se hace más grande cada día que pasa. Portugal detectó
ayer dos nuevos afloramientos, de dos y seis kilómetros cuadrados,
en esta zona. Los técnicos han solicitado al Gobierno que envíe
a este área a los buques anticontaminación con mayor capacidad,
toda vez que las manchas próximas a las costas gallegas están
muy fragmentadas y la eficacia de los barcos ante estos vertidos es muy
limitada. Por el momento, el Ministerio de Fomento sólo ha accedido
a enviar allí al buque noruego Far Scout .
Así las cosas, los efectos de la marea negra
se extienden imparables al litoral del Cantábrico y a Portugal.
Sin alcanzar las dimensiones de Galicia, lo cierto es que cientos de voluntarios
luchan en Asturias, Cantabria y País Vasco contra el chapapote,
que ha asolado numerosas playas. Por el momento, entre las tres comunidades
han recogido unas 50 toneladas, una insignificancia en comparación
con las 3.000 que flotan fragmentadas por el Cantábrico, y que
incluso están ya a pocos kilómetros de Francia. En el caso
portugués, el Hidrográfico ha detectado vertidos muy fragmentados
en alta mar en la franja comprendida entre Camiña y Oporto.
(Redaccion La Voz) |