6 diciembre 2002
Las fugas del 'Prestige'
amenazan a Galicia con más mareas negras
Después de no dar crédito a los informes y análisis
del Instituto Hidrográfico de Portugal y de técnicos franceses
y británicos, de desechar fotos vías satélite que
constataban el vertido de los tanques, de preferir desde el primer momento
la teoría de la solidificación del fuel frente a otras hipótesis
científicas, el Gobierno español no tuvo ayer más
remedio que rendirse a las evidencias y admitir que el Prestige continúa
escupiendo su fatídica carga desde su lecho submarino, a 3.500
metros de profundidad.
La prueba definitiva llegó
ayer de mano de las imágenes captadas por el batiscafo francés
Nautile durante su tercera inmersión para comprobar el estado de
la proa del buque. El revelador vídeo demuestra que el fuel denso,
viscoso y aún líquido fluye de cuatro agujeros localizados
en los depósitos y tiende a subir a la superficie.
El informe técnico de la
exploración dice lo siguiente: «Encontrándose la estructura
deformada y las planchas dobladas hacia adentro -quizás por la
presión-, se piensa que el fuel está aún enfriándose.
Se han observado cuatro regueros casi solidificados con aspecto de plastilina
en estiramiento vertical». De este informe se desprenden varias
conclusiones: la primera es que el fuel aún no se ha solidificado,
como demuestra una experimento realizado por el Cedre, el instituto francés
de investigaciones marinas. La segunda, que la estructura del buque está
seriamente dañada, lo que puede provocar nuevas fugas de hidrocarburo
en el futuro. Y la tercera, que cantidades no determinadas de fuel siguen
aflorando desde el fondo de forma ininterrumpida.
El vicepresidente primero del Gobierno,
Mariano Rajoy, se refirió ayer a las imágenes captadas por
el submarino tratando de mantener un complejo equilibrio entre la postura
inicial del Gobierno y la elocuencia muda de las prospecciones. Según
Rajoy, de la estructura del petrolero hundido «fluyen cuatro regueros
solidificados».
Mientras, la mancha densa de fuel
de 42 kilómetros cuadrados situada cerca del lugar del hundimiento
parece que va a dar un respiro a la castigada costa gallega. Los vientos
del nordeste alejan momentáneamente el fuel procedente de los tanques
que el Ejecutivo relacionaba con el combustible de propulsión del
barco.
Nuevo vertido
Sin embargo, el Instituto Hidrográfico
de Portugal confirmaba a última hora de la tarde la localización
de una nueva mancha de 56 kilómetros cuadrados en el lugar del
hundimiento, originada por los afloramientos. Las palabras del director
del instituto portugués reflejaban el dramatismo de esta bomba
ecológica latente. «El Prestige se ha convertido en un foco
de riesgo de contaminación constante para todo el Atlántico»,
aseguró.
A pesar de esta nueva evidencia,
las notas oficiales del Gobierno español insistían ayer
en que «no se observan manchas de chapapote en el lugar del hundimiento».
El gran reto consiste en dilucidar
cuál es la cantidad de fuel que permanece en los depósitos
del Prestige. No hay estimaciones sobre la que ha aflorado del fondo,
el Gobierno asegura que ha recogido 13.300 toneladas en la costa y todo
apunta a que el vertido total hasta el día del naufragio supera
las 20.000. Algunos técnicos aventuraban que en el Prestige podrían
permanecer entre 40.000 y 50.000 toneladas de hidrocarburo.
(Redaccion La Voz)
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