5 Enero 2003
El 'Nautile' no podrá
cumplir con su plan de sellar el 'Prestige' el día 20
La pesadilla
en la que se ha convertido el Prestige puede dilatarse aún más
en el tiempo. El lento ritmo de trabajo del batiscafo francés Nautile
ha echado por tierra el compromiso del Gobierno de sellar las veinte grietas
detectadas en la propa y la popa del petrolero el día 20 de este
mes. El minisubmarino logró obturar definitivamente en la inmersión
del pasado sábado una de las aberturas que ya había cerrado
de forma parcial, con lo que ahora son tres las grietas taponadas.
El problema
es que aún quedan otras 17, de las que dos están selladas
parcialmente, y las condiciones meteorológicas que predominan en
al zona del hundimiento impiden trabajar al batiscafo día si, día
también. Ayer, de hecho, se tuvo que quedar a bordo del Atalante
, el buque del Ifremer que transporta el Nautile .
En este escenario,
las previsiones que realizó el propio vicepresidente del Gobierno,
Mariano Rajoy, han quedado en entredicho. Especialmente porque parece
muy complejo que el minisubmarino pueda sellar en dos semanas 17 grietas
cuando en un mes, en el que ha realizado catorce inmersiones, incluida
la del pasado sábado, sólo ha taponado definitivamente tres.
Cierto es que durante la mayor parte de este período el batiscafo
no ha podido sumergirse y trabajar en la estructura del petrolero a causa
del temporal, pero también lo es el hecho de que las condiciones
meteorológicas reinantes estos días no son en absoluto extraordinarias
en esta época del año.
La situación,
pues, no es especialmente halagüeña. Los tanques del Prestige
siguen perdiendo fuel, la última cifra facilitada por las autoridades
españolas fue la de 125 toneladas al día (Portugal llegó
a hablar de 150 toneladas), y la amenaza para la costa gallega es una
evidencia. Los aviones del centro de coordinación han detectado
amplias irisaciones en el área en el que se fue a pique el buque
y en sus proximidades, aunque la página web habilitada por la Consellería
de Pesca no ubica ninguna mancha entre este punto, a unos 240 kilómetros
de las Cíes, y el litoral de la comunidad, sino que localiza sólo
las citadas irisaciones. Dos de ellas estaban situadas ayer a decenas
de millas a la altura de Fisterra y el norte de la ría de Arousa.
El conselleiro
de Pesca, Enrique López Veiga, sobrevoló ayer la zona del
hundimiento y asumió como una posibilidad real que «alguna
fracción de éstas (las manchas que afloran del fondo) pueda
tocar tierra en algún momento». Sin embargo, López
Veiga restó importancia a estos vertidos y matizó que «no
da la impresión de que sea una cosa, en sí misma, tremendamente
amenazante».
(Redaccion
La Voz) |