3 Enero 2003
Empieza a llegar a la
Costa da Morte el fuel que suelta el 'Prestige' bajo el agua
La Costa da
Morte sufrió ayer los efectos de la que puede ser la cuarta marea
negra. Una marea distinta, formada por más de 4.000 toneladas de
fuel que están muy fragmentadas y repartidas entre la zona del
hundimiento, a 240 kilómetros al oeste de las Cíes, y la
costa gallega. Las primeras manchas procedentes de los afloramientos del
Prestige impactaron ayer en el litoral de Muxía y Camariñas,
que apareció teñido nuevamente de negro.
A pesar de que el Gobierno sostiene que estas manchas son desprendimientos
de las rocas que regresaron al mar debido a la acción del oleaje
y volvieron a alcanzar la costa, las evidencias parecen demostrar lo contrario.
Por un lado, estarían los datos que maneja el Instituto Hidrográfico
y la Armada portuguesa, que sitúan una de las boyas derivantes
que lanzaron el 1 de diciembre en la zona del hundimiento a menos de 50
kilómetros de Fisterra. Los técnicos lusos admiten que las
manchas podrían haber tocado ya la costa pues el fuel se desplaza
por el mar más rápido que la boya, algo que ha quedado patente
en el caso de las balizas que acompañan la marea negra que está
ya cerca de Francia.
Según Portugal, las boyas sólo les sirven para establecer
un modelo matemático, toda vez que la evolución de la película
de fuel, aunque similar, no es la misma. De hecho, las autoridades lusas
desconocen si en el entorno de las balizas existen vertidos de chapapote
pues no tienen permiso de España para sobrevolarlas y comprobar
si efectivamente es así.
El otro hecho que apoya la llegada de las primeras manchas de la zona
del hundimiento es el de la clase de fuel que arrasó la costa.
Tanto en Muxía como en Fisterra se diferenciaban ayer dos clases
de chapapote. Uno de gran densidad que se habría desprendido de
las rocas debido a la acción del oleaje y otro, menos denso y que
despedía un fuerte olor, que, según marineros de Muxía,
«parece evidente que leva menos días no mar» y que
habría recorrido el polémico trayecto.
(Redaccion
La Voz) |