30 diciembre 2002
Fomento se desentendió
del rumbo del 'Prestige' cuando estaba a 60 millas
A mitad de
camino del objetivo de alejar el Prestige a 120 millas de la costa gallega,
el Gobierno dejó en manos de la empresa de salvamento holandesa
Smit la gestión de un petrolero herido de muerte que sangraba fuel.
Al desentenderse de la situación, los holandeses consiguieron que
primaran sus intereses comerciales para cambiar el rumbo noroeste inicial
hacia el sur y recuperar la carga de fuel en un puerto de Cabo Verde,
en África, sin que las autoridades que gestionaban la crisis hicieran
nada para evitarlo.
Estas conclusiones y los detalles sobre el controvertido cambio de rumbo,
causante según los especialistas de que la marea negra impactara
de lleno en Galicia, se desprenden de la declaración de Antonio
Lampón Barciela, capitán del remolcador Ría de Vigo,
ante el Juzgado de Instrucción número 1 de Corcubión,
el pasado 28 de noviembre.
Las afirmaciones de Antonio Lampón, testigo privilegiado de la
agonía del Prestige hasta su hundimiento el 19 de noviembre, demuestran
el poder que acabaron teniendo los técnicos de la compañía
Smit sobre el destino del buque, sobre todo desde que el capitán
del petrolero, Antonio Mangouras, solicitara su evacuación a las
15.33 horas del día 15 de noviembre. «Mi impresión
es que desde que los de Smit entraron en el barco eran los que daban las
órdenes», afirmó Lampón.
Como confirma en su declaración, nadie trató de variar el
rumbo desde tierra. «No recuerdo haber recibido ninguna orden de
la torre de rectificar el rumbo suroeste y volver al inicial noroeste».
Aunque en la secuencia de acontecimientos detallada por Salvamento Marítimo
se deja claro que la orden inicial de virar al sur la tomó el capitán
del Prestige a las 3 de la madrugada del día 15 y que cinco horas
y media después le obligan desde tierra a encarar el suroeste para
continuar con el alejamiento. No obstante, Antonio Lampón entendió
que la primera orden «procedía de Smit».
Cabo Verde
No obstante, durante al menos nueve horas del día 15, con el barco
bajo el mando del capitán que asignó la empresa Smit, el
petrolero navegó con un rumbo sur prácticamente en paralelo
a la costa gallega. «Oí a la gente de Smit y Tecno Sub que
la intención era ir a Cabo Verde, que las autoridades de allí
habían aceptado recibir el barco», afirmó el capitán
del buque que remolcaba al Prestige.
En cualquier caso, no son sólo las declaraciones ante la Justicia
de Antonio Lampón las que refuerzan la tesis de que el Gobierno
se desentendió del destino del barco cuando estaba a 60 millas
bajo la responsabilidad prácticamente exclusiva de los holandeses
de Smit. La comparecencia ante el juzgado de Corcubión de Ángel
del Real, capitán marítimo de A Coruña durante la
crisis, también viene a avalar esta tesis. «Una vez que Smit
se hizo cargo, el Centro de Coordinación de Operaciones sólo
insistió en la orden de llevar el barco fuera de las 120 millas»,
confesó.
La reproducción de las conversaciones con la torre también
afianzan esta tesis: «Se le indica que actúe de acuerdo a
lo que considere más conveniente, teniendo en cuenta las condiciones
meteorológicas».
(Redaccion
La Voz) |