29 noviembre 2002
Galicia entra en
estado de alerta máxima ante la inminente llegada de la marea negra
Galicia entra a las doce del mediodía
de hoy en estado de máxima alerta. La inminencia de la llegada
a las costas de la segunda marea negra derramada por el Prestige ha activado
un protocolo de actuación urgente que ya se ha remitido a todos
los organismos para tratar de evitar la entrada de fuel, fundamentalmente
en las rías de Arousa y Muros-Noia.
Todos los esfuerzos tendrán
como objetivo impedir la progresión del vertido hacia el litoral.
El Gobierno ha decretado el área de concentración de las
manchas como zona aérea restringida para facilitar las labores
de inspección de los helicópteros y aviones, que comunicarán
a los barcos la localización exacta y trayectoria de las bolsas.
Siete buques de succión de Holanda, Francia, Alemania, Bélgica
y Reino Unido zarparon ayer de los puertos gallegos para absorber el hidrocarburo
si las condiciones meteorológicas lo permiten o, de lo contrario,
posicionarse en forma de barrera para frenar el acercamiento del fuel.
En tierra, el dispositivo de emergencia ha movilizado a todos los barcos
de las rías de Arousa y Muros.
Es una lucha contra reloj. La marea
negra llegará a la costa, casi con total seguridad, en 48 horas.
Los últimos datos sobre su ubicación, proporcionados a última
hora de ayer por el Instituto Hidrográfico de Portugal, situaban
su vértice oriental a 35 kilómetros de Fisterra (el Gobierno
español habla de 60) y confirmaban un avance de cuarenta kilómetros
en una sola jornada. En los últimos días, la fuerza del
viento transportó la masa a una velocidad mayor de la esperada
y ayer habría entrado ya en la zona de influencia de la corriente
del talud.
Evolución de la mancha
Esta posición hace imposible
conocer el comportamiento de la mancha en sus últimos movimientos
antes de tocar el litoral. El viento seguirá soplando de oeste
hasta el domingo, aunque con menor intensidad que en la madrugada pasada,
y en consecuencia, la mancha se precipitaría sobre Fisterra.
Los modelos matemáticos con
los que trabajan los meteorólogos gallegos y portugueses, concluyen,
de hecho, que la predicción más fiable es que el fuel invada
la misma zona afectada por el primer vertido del Prestige. No obstante,
faltan criterios científicos que permitan asegurar que la marea
negra no se extenderá a tramos limpios, Rías Baixas incluidas.
El efecto de la rotación de la Tierra podría corregir la
dirección oeste del viento en noroeste-norte, con lo que la mancha
iría hacia el sureste-sur (hipótesis menos probable); mientras
otra fuerza, la corriente del talud, movería la mancha en sentido
contrario, desplazándola hacia el norte.
Mientras, otra amenaza aflora de
las entrañas del petrolero hundido. Según el Hidrográfico,
ayer emergieron dos nuevas manchas de dos kilómetros de diámetro
cada una. Las dos masas flotantes avanzan en dirección suroeste
y se da por seguro que proceden de los tanques de carga del buque, y no
de sus depósitos de combustible.
(Redaccion La Voz) |