29 Enero 2003
El Gobierno apuesta por
la extracción de fuel como solución definitiva
A falta de dos semanas para que la comisión científica presente
las propuestas definitivas para la eliminación de las más
de 50.000 toneladas de fuel que se estima todavían permanecen en
el Prestige , fuentes del Gobierno han avanzado que, casi con toda seguridad,
se decantarán por una única opción: la solución
Erika . O lo que es lo mismo, el bombeo del hidrocarburo alojado en los
tanques.
A juicio del
comité de expertos que asesora al Gobierno, esta solución
plantea un auténtico reto para la ciencia, ya que nunca se había
realizado una operación a tanta profundidad, 3.500 metros en la
popa y 3.850 en la proa, por lo que para llevar a cabo cualquier actuación
es necesario vencer una presión superior a 350 atmósferas,
el equivalente al peso de un edificio de siete plantas. Fuentes del órgano
asesor, sin embargo, apuntaron que esta solución es «perfectamente
viable».
Viabilidad
De hecho,
existen compañías de extracción petrolífera
que ya han alcanzado los 3.000 metros de profundidad. De lo que se trata
ahora es de perfeccionar la tecnología de los robots teledirigidos
que se encargarían de ejecutar el peso de la misión y que
ya han intervenido de forma experimental en fondos tan profundos. No será
fácil efectuar los ajustes, pero sí es viable. De hecho,
uno de los científicos que asesora al Gobierno precisó que
«cuando presentemos las propuestas serán las más ajustadas
a la realidad, no plantearemos imposibles». Dentro de la opción
de extraer el fuel, tampoco se descarta la posibilidad de hacerlo a través
de una carpa que recubriría el pecio y a la que se conectarían
las mangueras de bombeo.
La compañía
holandesa Smit ofreció desde el primer momento sus servicios para
llevar a cabo la operación, que valoró en cincuenta millones
de euros. Sin embargo, existen otras empresas que han actuado en mayores
profundidades y, lo que parece evidente, es que la propuesta económica
de Smit se verá ampliamente superada debido a la enorme complejidad
tecnológica del reto.
El comité
científico asesor presentará a mediados de febrero una serie
de propuestas priorizadas, pero luego será el Gobierno quien deberá
tomar la decisión. Lo más probable, según desveló
la ministra francesa de Medio Ambiente, Roselyn Bachelot, al diario Liberation
, es que el paso siguiente consista en una oferta pública de propuestas
que permita a las empresas interesadas presentar sus proyectos, ya ajustados
a lo que realmente se quiere hacer. El 15 de mayo se resolvería
el concurso, de tal modo que los trabajos de extracción del fuel
comenzarían en verano.
Otra propuesta
técnica que tiene posibilidades de aplicación, aunque gusta
menos al Gobierno, consiste en recubrir el pecio con un sarcófago,
bien de hormigón o de acero. Esta opción, según empresas
francesas de ingeniería submarina, podría costar entre 200
y 300 millones de euros.
La opción
que sí se ha descartado por complejo, y que se barajó inicialmente,
según el presidente de la comisión científica, Emilio
Lora-Tamayo, es la de dinamitar el pecio para recoger posteriormente el
fuel en superficie de una forma controlada.
El órgano
asesor de la Administración ha atendido a centenares de propuestas,
tanto las procedentes de particulares como de las empresas. «Las
hemos estudiado todas con gran interés, tanto las grandes como
las pequeñas», apuntó un miembro del comité,
quien destacó que «todos nosotros pensamos que la solución
final debe ser la que presente un nulo riesgo para el futuro».
(Redaccion
La Voz)
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