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29 diciembre 2002

Fomento desechó trasvasar el fuel por falta de medios adecuados

La declaración judicial de Ángel del Real Abella, capitán marítimo de A Coruña durante la crisis del Prestige, arroja nuevas luces sobre la decisión de alejar el buque y no afrontar el trasvase de fuel en aguas tranquilas, una determinación en la que jugó un papel crucial la falta de medios técnicos, como un buque adecuado para asumir la carga o la carencia de barreras anticontaminación de gran tamaño.
El testimonio del ahora presidente de la Autoridad Portuaria de Ferrol sustenta la tesis de que el Centro de Coordinación de Operaciones (CECOP) barajó la idea de llevar a un puerto o a un refugio al petrolero en la tarde del 13 de noviembre, después de tener conocimiento de la situación del buque y de dar órdenes de encender las máquinas e iniciar el remolque para alejarlo de la costa.
Según Ángel del Real, la primera opción barajada fue el puerto de A Coruña y el pantalán de petroleros de Repsol, pero fue descartada tras conocer que el capitán del Prestige había llenado los tanques de lastre de babor y que, por tanto, el calado del buque era de 21 metros. «Esto obligaba a introducirlo en alguna ría, algo más peligroso ya que se tendría que emplear otro barco para el trasvase del fuel, que incluso debería ser calentado previamente», declaró ante el juzgado de instrucción número uno de Corcubión el 4 de diciembre.
Tras reconocer que con ese calado el buque podría haber entrado «hasta la primera boya verde de la ría de A Coruña y en la ría de Ares», Ángel del Real enumera las dificultades técnicas que impedían afrontar la operación con garantías. En primer lugar, aduce que en A Coruña no existía en aquel momento un barco de dimensiones similares que tuviera el mismo franco-bordo (límite de calado) que el Prestige, características técnicas que, según el capitán marítimo, eran necesarias para realizar el trasvase.
Sin barreras
Además, Ángel del Real admite en su declaración ante el juez que en los puertos gallegos tampoco se disponían de las barreras adecuadas para la descarga del hidrocarburo de barco a barco. «Habría que localizar unas defensas muy grandes, tipo Yokohama», señaló en referencia a unas barreras de forma cilíndrica utilizadas en este tipo de operativos.
El temporal reinante también fue otro de los factores que contribuyeron a desestimar la operación. «El buque que pudiera haber hecho el transbordo no podría trabajar con más de dos metros de ola y las circunstancias eran de ocho metros», señaló, sin dejar claro si el entorno de la ría de Ares, la opción de abrigo con más opciones según su propia declaración, ofrecía unas condiciones marítimas más propicias.
Según Ángel del Real, la opción del puerto de A Coruña también se rechazó por las dificultades técnicas en el remolque del barco.
«Si los remolques se hubieran roto, dado que esta operación tarda unos tres cuartos de hora, el barco se hubiera ido contra la costa», dijo.

(Redaccion La Voz)

 

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