28 Enero 2003
Diez cofradías
de Barbanza y Muros rechazan abrir la pesca y el marisqueo
La propuesta de la Xunta de restablecer la actividad pesquera y marisquera
a partir del lunes entre Monte Louro (Muros) y la desembocadura del Miño
ha levantado una polvareda que, día tras día, ofrece nuevos
episodios. Las diez cofradías de A Coruña afectadas por
la propuesta de la Consellería de Pesca (Muros, Noia, Portosín,
Porto do Son, Palmeira, Aguiño, Ribeira, Cabo de Cruz, A Pobra
y Rianxo) rechazaron ayer la apertura de los bancos de pesca y marisqueo,
impulsando así un nuevo frente para la Administración a
sólo cinco días de la polémica fecha.
Todos
los pósitos, salvo A Pobra
y Noia, han suscrito un documento remitido a la consellería en
el que se oponen a levantar la veda mientras el Prestige continúe
vertiendo fuel desde las profundidades y no se ofrezcan, además,
plenas garantías de que los caladeros y los productos del mar están
en perfectas condiciones. Este respaldo sólo llegará, en
su opinión, cuando Pesca culmine sus análisis y prospecciones.
Las cofradías advierten
de que, en caso de abrirse, sería preciso ampliar el límite
de pesca por el norte casi hasta Fisterra, toda vez que flotas como las
de Muros, Portosín y O Son trabajan habitualmente en el norte.
«Se abren só ó sur, tódalas flotas se concentrarán
nas mesmas zonas, polo que, ademáis de non ser rentable, produciríase
unha sobreexplotación», matizan. En este sentido, piden otras
garantías, en este caso de que los mercados podrán asumir
el marisco y el pescado a un «prezo razoable».
La negativa de estos pósitos
(A Pobra y Noia sostienen también esta tesis aunque no han firmado
el documento) representa un serio contratiempo para la consellería,
que ya había logrado que las cofradías de la provincia de
Pontevedra asumieran la apertura del marisqueo el próximo lunes.
Estas organizaciones sí
plantean objeciones en el caso de la pesca, pues quieren prorrogar la
veda hasta el 18 de febrero con la intención de disponer de más
tiempo para recoger fuel, limpiar sus embarcaciones y adecentar puertos
y lonjas, que aún operan como centros de recepción de chapapote.
Mientras, desde la Consellería
de Pesca se mantiene el proyecto de levantar la veda el próximo
lunes, prorrogando durante otros quince días las ayudas a los afectados.
En todo caso, y consciente de la fuerte oposición que ha suscitado
su propuesta, el departamento que dirige Enrique López Veiga insiste
en que quiere llegar a un acuerdo consensuado con todas las cofradías.
«Queremos tomar unha decisión que sexa boa en criterios de
mercado e obxectiva dende o punto de vista das garantías».
Pesca asegura que si plantea abrir estas zonas es porque «xa temos
os primeiros resultados dos análises e son satisfactorios».
(Redaccion La Voz) |