27 noviembre 2002
La marea negra desplaza
los bancos pesqueros
El sector pesquero de Galicia no
acaba de reponerse de los golpes sufridos por el vertido del Prestige
. A la flota de bajura amarrada a lo largo de 555 kilómetros de
costa y a la aparición de redes y nasas recubiertas de hidrocarburo
en un constante goteo al que se incorporaron ayer nuevos casos, se suma
ahora otro embate que repercute negativamente en los barcos aún
no afectados por la veda: la migración de especies de los caladeros
habituales a aguas no contaminadas por el fuel, lo que se traduce en un
descenso de las capturas.
La alarma la dieron ayer los armadores
de litoral con base en A Coruña, que han comprobado un notable
descenso en las capturas de jurel, en especial, y de cigala, justo a raíz
de que comenzara el derrame de fuel del Prestige . «De Fisterra
hasta aquí no hay nada que pescar», explica Juan Chans, presidente
de la Asociación O Barco, que agrupa a las 26 embarcaciones que
trabajan 40 millas más allá de la Torre de Hércules
y que hoy celebrarán una reunión para decidir si merece
la pena seguir faenando, pese a que Pesca se lo permite.
Francisco Franco, biólogo
de la Casa de los Peces de A Coruña, también considera que
sí existe una relación entre el fuel derramado en el mar
con la migración de las especies hacia zonas más limpias.
«La situación es gravísima -explicó- y lo normal
es que se hayan ido hacia otras latitudes, mar adentro, en busca de aguas
sanas».
Sin embargo, Pablo Carrera, biólogo
del Instituto Oceanográfico de A Coruña, es más escéptico
a la hora de ratificar esta teoría, aunque tampoco la descarta.
«No me extrañaría -apunta- que los peces puedan llegar
a detectar la peligrosidad del fuel, en especial cuando se encuentren
con grandes concentraciones».
Pero de lo que no cabe duda es que
la marea negra ha disparado también las alarmas en el sector pesquero
que no está afectado por la prohibición de la Xunta. Otro
ejemplo son los arrastreros de Ribeira que, temerosos de que sus aparejos
se vean inundados por el petróleo, solicitarán a la Xunta
que prohíba salir a faenar por la noche, ya que afirman que sólo
a la luz del día tienen la seguridad de que arrojan sus redes en
lugares no contaminados.
Menos ventas de mejillón
El temor también ha llegado
a los mejilloneros de la Ría de Arousa, que estiman que su cuota
de mercado se ha reducido entre un 25% y un 30%, aunque la cifra está
pendiente de confirmar. Lo que sí es seguro es que la demanda del
producto ha descendido en plazas españolas como Madrid y Valencia
y en europeas como Italia y Francia. «Nos están cerrando
las puertas», aseguran.
La gravedad del problema llevará
hoy al ministro de Agricultura y Pesca, Rafael Arias Cañete, a
plantear la situación de Galicia en el consejo de ministros del
ramo que se celebra hoy en Bruselas.
(Redaccion La Voz) |