26 Enero 2003
Aznar tacha de 'resentidos
que ladran' a los críticos con la gestión de la catástrofe
El presidente del Gobierno, José María Aznar, retornó
ayer a la Galicia convulsionada por la crisis derivada de la catástrofe
del Prestige para enderezar el rumbo de las expectativas electorales del
PP a cuatro meses de las municipales. Aznar lanzó, ante 2.000 cargos
y simpatizantes convocados en una convención municipal en Santiago,
un mensaje unívoco para advertir de que el PP es un partido único
cuya dirección no ve con buenos ojos los particularismos. «Este
partido es uno y no diecisiete», afirmó.
El
líder popular se implicó así en la división en el seno del PP tras la destitución
de Cuíña. Cinco parlamentarios controlados por Baltar, el
más fiel aliado del ex conselleiro, enviaron la semana pasada una
carta a Fraga en la que le pidieron la destitución del secretario
general del PP gallego, Xesús Palmou, al que acusan de propiciar
la caída de Cuíña; y denunciaron la pérdida
de la señas de identidad galleguista.
Fraga había
calmado el viernes a los díscolos parlamentarios ourensanos con
una invocación a su convicción galleguista. La única
alusión que se permitió ayer en ese sentido ante Aznar fue
una breve cita a Brañas: «Siempre entendimos la autonomía
como regionalización».
Tras la advertencia
de que exigirá orden en la formación, Aznar dio cuenta del
cumplimiento de sus «deberes con Galicia». Fue entonces cuando
aprovechó para, en tono despectivo, atacar a las voces críticas
que cuestionan la gestión política del Gobierno en la catástrofe
del Prestige. Según sus palabras, se trata de «resentidos»
que se quedarán «ladrando su rencor por las esquinas».
Aznar enarboló
sin rubor el Plan Galicia, aprobado el viernes y que supondrá una
inversión adicional de 5.207 millones, como arma electoral, aunque
evitó por segunda vez en tres días precisar los plazos de
ejecución de las obras previstas.
Durante su
intervención evitó la autocrítica y aleccionó
a los suyos a sacar pecho y defender la gestión del PP: «¿Conocéis
a alguien que haya hecho más por Galicia que el PP y que Manuel
Fraga? Pues salid a la calle y decid también eso». En definitiva,
los populares tendrán que recorrer las calles hasta los comicios
del 25 de mayo.
Aznar aprovechó
también para anunciar que tiene preparadas medidas sociales que
aplicará en los dos años que le restan de mandato.
El líder
del PP fue increpado a su llegada al Palacio de Congresos de Santiago.
En la protesta participaron unas 500 personas, controladas en todo momento
por un férreo marcaje policial. Palmou denunció que la teniente
de alcalde de Santiago Encarna Otero (BNG) encabezó la movilización
tras pancartas de Nunca Máis.
(Redaccion
La Voz) |