26 diciembre 2002
Los marineros ya han perdido
22 millones de euros por el 'Prestige'
Ayer tampoco fue domingo en
algunas zonas de Galicia. Hace ocho días, medio centenar de barcos
de Vigo libraron una batalla contra la tercera marea negra para evitar
que entrase en su ría y arruinase el medio de vida de miles de
familias. Ayer, una escena similar se repitió a unos 200 kilómetros
más al norte. Las embarcaciones de la Cofradía de Ferrol
aparcaron el descanso dominical y se lanzaron al mar para combatir varias
manchas de gran tamaño detectadas a escasas millas de la costa
entre la playa de Doniños y el cabo Prior.
Horas antes, el vicepresidente
primero, Mariano Rajoy, localizaba el punto más cercano a la costa
de la tercera marea negra a unos 72 kilómetros del cabo Ortegal.
El gran frente ha entrado ya en el Cantábrico, lo cual ha puesto
en alerta a todas las cofradías del norte de España.
Colaboración de Pescanova
La de ayer fue una batalla
desigual, pues las planeadoras tuvieron que hacer frente a una limitación
de medios, sólo disponían de trueles, y a las malas condiciones
meteorológicas, con fuertes vientos y olas de cinco metros. Los
marineros contaron, eso sí, con la colaboración de los tres
barcos de Pescanova que han sido adaptados para recuperar el fuel con
aparejos especiales. El Kokumandi , La Marea y el Robin M. Lee trabajaron
al norte de Prior y recogieron unas 20 toneladas de chapapote entre los
tres.
El segundo buque sufrió
una rotura en el puntal debido a los vientos de fuerza siete-ocho en una
de las operaciones de limpieza. Fuentes de Pescanova señalaron
que estaba previsto repararlo en cuanto retornase a puerto para que pueda
salir hoy de nuevo a trabajar. El sistema de «truel gigante»
instalado por la empresa en estos tres barcos ha resultado ser un éxito.
A pesar de los augurios del
Gobierno, lo cierto es que las manchas de Ortegal han puesto en evidencia
algo que ya había quedado patente en la Costa da Morte: numerosos
vertidos de esta tercera marea negra se desprenden de la principal allá
por donde pasa e impactan con la costa. Además del litoral ferrolano,
ayer también apareció chapapote en la zona de O Portiño,
en A Coruña.
El Instituto Hidrográfico
portugués insistió ayer en que la gran mancha se desplaza
hacia el Golfo de Vicaya paralela a la costa y arrastrada por la corriente
de la vertiente. Las autoridades lusas matizan que los desprendimientos
podrían afectar a partir de mañana a la zona norte de Galicia,
donde las cofradías ya han preparado un dispositivo para combatirlos.
Movimiento en las playas
Así las cosas, el principal
frente contra la marea negra se vivió en las playas de la comunidad.
Hasta 8.000 voluntarios trabajaron en las tareas de recogida del fuel.
Los arenales de la Costa da Morte, los más dañados, acapararon
el grueso de este ejército de cooperantes.
(Redaccion La Voz) |