25 Enero 2003
Las cofradías aceptan
abrir el marisqueo en las Rías Baixas a partir del día 3
de febrero
Por contra,
los pósitos quieren retrasar la reanudación de la actividad
pesquera otros quince días, hasta el 15 de febrero, fecha fijada
por la Xunta para dejar de hacer efectivas las ayudas a marineros y mariscadores.
Su intención
es apurar al máximo las labores de limpieza de fuel en el mar,
de donde continúan retirando chapapote. Sólo ayer, en la
ría de Pontevedra, se desembarcaron tres toneladas de hidrocarburo
procedente del entorno de las islas Ons. Las cofradías aseguran
que no saldrán a faenar hasta el 18 de febrero, una postura que
podría suponer un desafío si finalmente la Administración
autonómica decide autorizar la pesca entre Monte Louro y el Miño
a partir del día 3. En este sentido, sostienen que la suspensión
de las tareas de rastreo y limpieza les dejará en una situación
de indefensión.
Saturación
del mercado
Por lo que
respecta al marisqueo, las asociaciones de profesionales elaboran ya un
calendario consensuado de extracción, conscientes de que el sector
no podrá soportar el varapalo que supondría un descenso
de los precios provocado por una saturación del mercado. La preocupación
es general, toda vez que las mariscadoras han perdido con el cierre de
los bancos en la temporada de Navidad entre un 40 y un 60% de sus ingresos
anuales. Una pérdida que las ayudas de la Administración
apenas ha logrado paliar mínimamente.
El panorama
en los puertos pesqueros tampoco es halagüeño. Los muelles
que han servido de centros de operaciones para la retirada de fuel, como
Portonovo, Bueu, O Grove o Cangas, continúan sucios, con las naves
de rederas o las propias lonjas donde se subasta el pescado ocupadas por
el material de limpieza. Los contenedores se acumulan en los puertos y
muchas embarcaciones están marcadas todavía por el chapapote.
La flota necesita al menos hasta el 15 de febrero para limpiar los barcos
y preparar el aparejo. Pero la peor situación se puede producir
después. La flota de bajura de las rías de Vigo y Pontevedra
tendrá acotados sus caladeros más ricos, situados en torno
a Cíes y Ons, donde se ha constatado la contaminación de
los fondos.
Los
patrones mayores de O Grove, Portonovo y Bueu comparten la opinión
de que será muy difícil que los aparejos no salgan manchados
una vez que sean largados para comenzar a faenar.
(Redaccion
La Voz)
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