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Enero 2003
El nuevo frente de fuel
se extiende desde Fisterra al Cantábrico
La costa gallega,
desde Carnota hasta Ferrol, recibió ayer una nueva oleada de fuel,
aunque con una intensidad algo menor que la registrada el martes. La avalancha
de hidrocarburo se debe exclusivamente, según la comisión
de seguimiento de la crisis, a «removilizaciones de vertidos anteriores».
O lo que es lo mismo, no se trata de un producto contaminante nuevo, sino
del desprendido de las rocas. Esta teoría, sin embargo, vuelve
a toparse con la evidencia, revelada en esta ocasión por las imágenes
de satélite divulgadas por la Agencia Espacial Europea (ESA).
Las fotografías,
tomadas el pasado día 16, muestran una importante presencia de
fuel en el mar cuyo mayor frente se sitúa en paralelo a la costa
gallega, en concreto desde Fisterra hasta la zona gallega del Cantábrico.
Otras manchas
se sitúan, respectivamente, al norte y al sur. Parte de este vertido,
según los expertos, ya ha llegado a tierra y se corresponde con
las avalanchas de los últimos días, mientras que otras bolsas
de fuel están por arribar.
Una de estas
manchas, de grandes dimensiones, se situó ayer en la bocana de
la ría de Ferrol. La alerta la dio a mediodía la Capitanía
Marítima, que, a través de la cofradía, movilizó
tres barcos y ocho planeadoras. Cuarenta marineros recogieron a mano quince
toneladas. El frente estaba formado por galletas pequeñas, algunas
de las cuales se dirigieron a Punta Ratón (Mugardos), en el interior
de la ría. Otro foco contaminante fue hallado en cabo Fisterra,
donde los pesqueros retiraron cuatro toneladas.
Los marineros
que participaron en la limpieza de la mancha de Fisterra aseguraron que
se trata de fuel nuevo, ya que «aínda que é denso,
é moito máis líquido e ten un cheiro moito máis
forte». Esta misma apreciación fue compartida por voluntarios
y personal de limpieza que recoge en tierra el producto contaminante,
desde Carnota hasta la Costa da Morte. Otro dato que avala esta teoría
es la enorme cantidad de fuel que ha llegado a la costa que, en el caso
del municipio de Camariñas, ha afectado a tres kilómetros
de litoral en una cantidad que supera con mucho a la que ya estaba depositada
en las rocas. Un ejemplo, en el coído de Cuño (Muxía)
se recogieron ayer quince toneladas de carburante que habían entrado
el martes en este punto.
La nueva remesa
de fuel afectó ayer especialmente a las playas de Doniños
y Esmelle (Ferrol) y a la de Ares. En la Costa da Morte, el hidrocarburo
asoló de nuevo a Camariñas y entró en Muxía,
Corme, Laxe, Caión y Fisterra. También se avistaron galletas
de gran tamaño en San Pedro (Carnota).
(Redaccion
La Voz) |