22 diciembre 2002
El frente entra en el
Cantábrico y lanza fuel hacia A Coruña y Ferrol
Ayer tampoco
fue domingo en algunas zonas de Galicia. Hace ocho días, medio
centenar de barcos de Vigo libraron una batalla contra la tercera marea
negra para evitar que entrase en su ría y arruinase el medio de
vida de miles de familias. Ayer, una escena similar se repitió
a unos 200 kilómetros más al norte. Las embarcaciones de
la Cofradía de Ferrol aparcaron el descanso dominical y se lanzaron
al mar para combatir varias manchas de gran tamaño detectadas a
escasas millas de la costa entre la playa de Doniños y el cabo
Prior.
Horas antes,
el vicepresidente primero, Mariano Rajoy, localizaba el punto más
cercano a la costa de la tercera marea negra a unos 72 kilómetros
del cabo Ortegal. El gran frente ha entrado ya en el Cantábrico,
lo cual ha puesto en alerta a todas las cofradías del norte de
España.
Colaboración
de Pescanova
La de ayer
fue una batalla desigual, pues las planeadoras tuvieron que hacer frente
a una limitación de medios, sólo disponían de trueles,
y a las malas condiciones meteorológicas, con fuertes vientos y
olas de cinco metros. Los marineros contaron, eso sí, con la colaboración
de los tres barcos de Pescanova que han sido adaptados para recuperar
el fuel con aparejos especiales. El Kokumandi , La Marea y el Robin M.
Lee trabajaron al norte de Prior y recogieron unas 20 toneladas de chapapote
entre los tres.
El segundo
buque sufrió una rotura en el puntal debido a los vientos de fuerza
siete-ocho en una de las operaciones de limpieza. Fuentes de Pescanova
señalaron que estaba previsto repararlo en cuanto retornase a puerto
para que pueda salir hoy de nuevo a trabajar. El sistema de «truel
gigante» instalado por la empresa en estos tres barcos ha resultado
ser un éxito.
A pesar de
los augurios del Gobierno, lo cierto es que las manchas de Ortegal han
puesto en evidencia algo que ya había quedado patente en la Costa
da Morte: numerosos vertidos de esta tercera marea negra se desprenden
de la principal allá por donde pasa e impactan con la costa. Además
del litoral ferrolano, ayer también apareció chapapote en
la zona de O Portiño, en A Coruña.
El Instituto
Hidrográfico portugués insistió ayer en que la gran
mancha se desplaza hacia el Golfo de Vicaya paralela a la costa y arrastrada
por la corriente de la vertiente. Las autoridades lusas matizan que los
desprendimientos podrían afectar a partir de mañana a la
zona norte de Galicia, donde las cofradías ya han preparado un
dispositivo para combatirlos.
Movimiento
en las playas
Así
las cosas, el principal frente contra la marea negra se vivió en
las playas de la comunidad. Hasta 8.000 voluntarios trabajaron en las
tareas de recogida del fuel. Los arenales de la Costa da Morte, los más
dañados, acapararon el grueso de este ejército de cooperantes.
(Redaccion La Voz) |