21
Enero 2003
Grandes oleadas de fuel
castigan de nuevo la costa entre Carnota y Ferrol
Galicia vivió
ayer otra jornada negra. El fuerte temporal se alió con el chapapote
del Prestige, que arrasó en mayor o menor intensidad decenas de
playas desde Ferrol hasta Carnota. El día fue especialmente aciago
en la Costa da Morte, una zona en la que la llegada de fuel se ha convertido
en algo cotidiano. No obstante, municipios como Muxía, Camariñas
y Fisterra revivieron las intensas oleadas de los primeros días
y aparecieron completamente asolados por manchas de todo tipo, unas formadas
por fuel «nuevo» y otras procedentes de vertidos que se desprendieron
de las rocas.
Los vecinos
de Muxía vivieron una escena que no recordaban desde hace semanas.
Olas cargadas de fuel impactaron con tal virulencia contra el paseo marítimo
que alcanzaron la calle e incluso las casas más próximas
a la línea de mar. Toda la costa del municipio está afectada
por el chapapote, al igual que la de Fisterra, donde la llegada de nuevas
manchas era patente en playas como Arnela, Sardiñeira, O Rostro
o Mar de Fóra. En esta última, el fuerte oleaje hizo que
el fuel se adentrase unos 100 metros en la costa y dañase una zona
de campo.
Manchas de
alta mar
La situación
en Camariñas era similar. Los cuatro kilómetros de litoral
del municipio fueron arrasados por manchas que, según el alcalde
y los responsables de Protección Civil, es «imposible que
procedan de desprendimientos de las rocas».
Más
al sur, en Carnota, arenales como Susiños, O Ximprón, Quilas,
Porto Balea y San Pedro también sufrieron los efectos de las nuevas
oleadas de fuel, que incluso tocaron la playa de Boca do Río, en
Porto do Son.
El otro foco
de atención en la jornada de ayer fue la comarca de Ferrolterra.
Arenales como Doniños, Lobadiz, Penencia, O Vilar, Esmelle y A
Fragata sufrieron la llegada de vertidos que, según Tragsa, se
desprenden de las zonas rocosas ya afectadas. En los dos últimos
días, los empleados de la firma pública han recogido 30
metros cúbicos de residuos en estos arenales.
(Redaccion
La Voz) |