19 noviembre 2002
La marea negra se extiende hacia el sur
de Galicia
El representante del Estado, sin embargo, expresó
su confianza en que el derrame no alcance la costa gallega, puesto que
los vientos lo empujan en dirección contraria. Otros especialistas,
en cambio, aseguran que la situación puede cambiar en cualquier
momento, por lo que en absoluto puede descartarse el riesgo.
El peligro ya es inminente. Otras dos manchas, una
situada frente a Corrubedo y otra a cuatro millas de A Coruña,
ésta última de 800 metros de largo por seiscientos de ancho,
mantienen en alerta a toda Galicia de costa a costa.
Pero aún hay más, técnicos
consultados por este periódico aseguran que existen otras pequeñas
bolsas muy desperdigadas que suponen una amenaza real. De hecho, se calcula
que una tercera parte del fuel derramado por el Prestige se ha repartido
en fracciones de doscientos por cien metros que, bien por el efecto de
los vientos y las mareas, podrían llegar a Galicia o incluso a
Portugal de aquí a tres meses. Al menos una parte, ya que de los
tres tanques rotos del petrolero se han desprendido al mar nueve mil toneladas
de fuel, pese a que el delegado del Gobierno en Galicia redujo esta cantidad
a tan sólo 3.500 toneladas.
Lo que sí es seguro es que la lengua de hidrocarburo
se extiende de forma incontrolada hacia el sur de la comunidad. Por ahora,
la marea negra ha alcanzado buena parte del municipio de Porto do Son,
en especial a la Punta Río Sieira, donde el combustible alcanzó
un espesor de entre seis y siete centímetros. Anoche, los pesqueros
que faenan en la ría tuvieron que regresar antes de tiempo con
sus redes negras.
Todo esta negro, muy negro. Pero lo que ha ocurrido
puede que sólo sea la punta del iceberg, ya que mariscadores y
marineros de la zona sur de Galicia, desde Carnota a Vigo, dan por descontado
que hoy, o si no en los próximos días, les tocará
la misma desgracia que ahora sufren cinco mil familias de la Costa da
Morte. Razones tienen para la desconfianza.
Fuga
El Prestige, en su ruta hacia Portugal, siguió
derramando combustible, aunque parece ser que por la tarde se había
controlado la fuga, con lo que se confirma una de las peores hipótesis:
los vientos del suroreste con tendencia a rolar hacia el oeste, acabarán
arrastrando el hidrocarburo en dirección contraria. O lo que es
lo mismo: hacia las Rías Baixas, donde se localizan las mayores
reservas de molusco y las bateas más importantes de Galicia. Las
Islas Cíes, declaradas recientemente como Parque Nacional, el único
que tiene Galicia, también se encuentran en el ojo del huracán.
Fiz Fernández Pérez, investigador del Instituto de Investigaciones
Marinas del CSIC dio ayer la alerta, aunque por el momento no se ha instalado
ningún dispositivo de seguridad en una zona de especial relevancia
ecológica.
En una reunión de urgencia celebrada anoche,
Amegrobe, la asociación de productores de mejillón, la Cofradía
de Pescadores y el Ayuntamiento de O Grove denunciaron la desinformación
por parte de la Administración y reclamaron la inmediata colocación
de barreras flotantes en su costa.
Mientras, la zona de Barbanza sigue pendiente de
una nueva amenaza en forma de una mancha de hidrocarburos localizada en
la isla Amorosa, al norte de Corrubedo. En este humedal de importancia
internacional sí se han instalado barreras flotantes en la boca
de entrada, al igual que en la granja de rodaballo de Lira (Carnota),
la mayor del mundo. El barco francés de anticontaminación
Alette extrajo ayer noventa toneladas del vertido emplazado enfrente de
Corrubedo.
Hoy también quedará cerrada la ría
de Muros-Noia. Sobre esta última zona se cierne el peligro de otro
nuevo vertido desprendido por el Prestige .
Rías del norte
En las rías del norte, de momento, la situación
se mantiene estable, aunque desde A Coruña hasta Ferrol se ha declarado
la alerta máxima. En Pontedeume y Ferrol se ha ensayado la instalación
de barreras y en Valdoviño se ha construido un muro de arena. En
A Coruña continúa desplegado el protector del Aquarium Finisterr?e
y se montó otro en San Amaro. Éste último, precisamente,
para garantizar el suministro de agua de calidad al acuario.
En Caión, una de las localidades más
devastadas por el hidrocarburo, se confirmó ayer la pérdida
de toda la producción de bivalvos de la cetárea.
Mientras crece la tensión en toda la comunidad,
el delegado del Gobierno en Galicia redujo ayer a cincuenta los kilómetros
de costa realmente dañados por la marea negra. Sin embargo, aunque
el perjuicio a los ecosistemas y a los recursos marineros sea desigual
y en unas zonas repercuta más que en otras, lo cierto es que el
vertido sigue extendiéndose de Fisterra hasta Arteixo, lo que supone
una franja litoral de 190 kilómetros. A este entorno afectado hay
que añadir la franja afectada ayer en Porto do Son.
Tanto los marineros como representantes de las cofradías,
en este caso ya de toda Galicia, volvieron a denunciar la falta de información
sobre los efectos del vertido y reclamaron con urgencia la instalación
de barreras flotantes.
(Redacción
La Voz) |