Inicio> Especiales> Especial Prestige> Día a Día> 16 Noviembre 2002
 

 

16 noviembre 2002

Una grieta de 40 metros paraliza el rescate

Este alejamiento ha sido su condena. El buque tiene una brecha de más de 40 metros en su casco, provocada por la vibración de los motores, y el riesgo de que se parta en dos ha puesto sobre la mesa otro peligro más acusado: el de que se hunda y estallen los tanques que cargan unas 74.000 toneladas de fuel, un combustible de gran densidad que, además, presenta bajos niveles de degradación.La situación es todavía más compleja porque desde el mediodía de ayer el Prestige no avanza, al no disponer de motores, que se apagaron de madrugada para evitar que la grieta se hiciese más pronunciada. Las coordenadas en las que se encontraba a la una y media de la tarde (43°55´ de latitud norte y 10°10´oeste) eran las mismas doce horas después, esto es, 62 millas (111 kilómetros) de la costa de Galicia. Un parte oficial de las autoridades francesas apuntaba incluso que el buque habría cedido parte de lo avanzado la noche anterior por la acción de los vientos de fuerza nueve que hay en la zona.Control de la fragataDos remolcadores trataron sin éxito durante todo el día de alejar el buque de la costa bajo la vigilancia de la fragata Cataluña , que proporciona víveres y asistencia. El equipo de las firmas Smit y Tecnosub, contratadas por el armador para rescatar el petrolero, fue desalojado a primera hora de la tarde ya que su labor a bordo se había completado. Si el barco aún está a flote, hoy regresarán dos técnicos de esta compañía para estudiar soluciones. En la evacuación también abandonó el buque el capitán, el primer oficial y el jefe de máquinas. Por su «nula colaboración con las autoridades», el máximo responsable de la nave, el griego Apostolus Maguras, ha sido detenido y acusado de un delito de desobediencia.El gran problema ahora es que existe un elevado riesgo de que el barco se parta en dos, especialmente por el mal tiempo. Marina Mercante sostiene que, si esto sucede, se remolcarán de forma independiente la proa y la popa, que deberían mantenerse durante un tiempo a flote, hasta alejarlas lo máximo posible de Galicia.El escenario en ese caso sería el peor de los deseados, puesto que todo parece indicar que más tarde o más temprano acabarían por irse al fondo. Las previsiones de lo que pasaría entonces son contradictorias. El delegado del Gobierno en Galicia aseguró ayer que confían en que si se hunden los tanques a una profundidad de más de 4.000 metros se congele el fuel y el peligro de marea negra se mitigue. La opinión de los expertos es bien distinta. Constructores de petroleros e ingenieros de astilleros gallegos matizaron que, si se van a pique, los depósitos podrían estallar por la presión, con lo que el combustible se derramaría y la marea negra estaría servida.Sobre si ésta afectaría a Galicia existen opiniones dispares. El conselleiro de Pesca, Enrique López Veiga, subrayó que con el Prestige a 60 millas el riesgo de que alcance la costa no es muy alto». Los expertos puntualizan, por contra, que sí afectaría al litoral gallego.

(Redacción La Voz)

 

copyright ecologika 2006