15 noviembre 2002
La empresa que reflotó el 'Kursk' asume el rescate
Galicia sustituyó el peligro de derrame de
las 77.000 toneladas de fuel que carga el petrolero Prestige por una marea
negra de 3.000 toneladas que amenaza seriamente el litoral. La mancha
se dividió en dos, una al oeste del cabo Vilán y otra en
las proximidades del cabo Touriñán y ambas se encuentran
a una distancia de la costa que oscila entre las dos y cinco millas.
Ayer, en un día de enorme tensión,
el equipo de rescate logró que el petrolero recuperase su autonomía
para salir de las proximidades de la costa hacia las 120 millas, una distancia
que se espera alcance en el día de hoy. En estos momentos, el petrolero
está a 61 millas de las costa.
Para el recuerdo quedarán, además
de los efectos de la marea (aún por cuantificar), el terror de
los vecinos de la Costa da Morte, que al amanecer vieron desde sus casas
al buque acercándose, debido a que durante la noche fue imposible
amarrarlo por el mal tiempo y las maniobras dilatorias del capitán.
Ahora, la empresa holandesa Smit, que reflotó
en su día el submarino ruso Kursk en colaboración con la
firma Mammoet, se ha hecho cargo del rescate del Prestige , averiado el
miércoles a sólo 28 millas de la costa de Fisterra con 77.000
toneladas de fuel. El objetivo de la firma, que cuenta con un equipo de
diez personas a bordo, es poner en marcha un plan de actuación
que considerará entre otras, dos posibilidades: trasvasar el fuel
a otra nave o conducir el barco a un puerto que acceda a recibirlo.
Escolta
Lo que ya está confirmado es que el posible
puerto de destino del Prestige no será español. Así
lo aseguró ayer el delegado del Gobierno en Galicia, Arsenio Fernández
de Mesa, que matizó que tampoco irá a Gibraltar. Tres remolcadores
y la fragata de la Armada Cataluña prestan apoyo y escoltan al
buque, que navega con sus motores hacia las 120 millas de la costa gallega
tras un complejo rescate que se prolongó durante más de
24 horas.
Tal fue la dificultad que entre el momento en el
que se produjo la avería, a las 15.15 horas del miércoles,
y el mediodía de ayer, ninguno de los remolcadores que participaban
en el rescate logró enganchar al petrolero con un cabo. El Prestige
permaneció a la deriva durante toda la madrugada y, arrastrado
por las fuertes corrientes, llegó a estar a menos de cuatro millas
de Muxía. A la una de la tarde, y ya con unas condiciones meteorológicas
más benévolas, el Sertosa 32 consiguió su objetivo,
un enlace que permitió reparar los motores y regular la inclinación
del buque, que en los peores momentos del rescate llegó a ser de
40 grados y que a última hora de ayer era de cinco
Las órdenes que tiene el capitán del
Prestige le obligan a navegar a 120 millas de la costa española,
una distancia que permitiría a los helicópteros de Salvamento
llegar a la zona en caso de hundimiento. Inicialmente, el máximo
responsable de la embarcación se negó a acatarlas (algo
que ya había hecho el día anterior), aunque finalmente se
vio obligado a aceptarlas. La fragata Cataluña , que colaboró
en las tareas de rescate desde por la mañana, controlará
que no traspase esta distancia.
A última hora de ayer, el buque se encontraba
a más de 45 millas de la costa gallega, con rumbo noroeste y a
una velocidad de siete nudos. Su llegada al punto impuesto estaba prevista
para las cuatro de la madrugada de hoy. Fuentes oficiales señalaron
que los peligros derivados del barco (principalmente nuevos derrames de
fuel) «estarán mitigados en gran medida a esta distancia».
Harina de otro costal son las consecuencias de la
marea negra provocada por las 3.000 toneladas de combustible que el Prestige
vertió a las costas gallegas. La mancha de combustible cubre una
superficie de 37 kilómetros de ancho y unos 200 metros de ancho.
Cuantificar los daños
Según confirmó el Ministerio de Fomento,
la marea se ha dividido en dos, una al oeste del cabo Vilán y otra
en las proximidades del cabo Touriñán, y ambas se encuentran
ya a una distancia de la costa que oscila entre las dos y cinco millas.
Una comisión de expertos trabaja desde ayer en analizar los posibles
efectos de estas manchas y determinar las medidas para evitar un desastre
medio ambiental.
Las autoridades confían en que esta mancha
se desplace hacia el noroeste y se aleje de las costas gallegas en dirección
al Reino Unido, aunque dependerá de las condiciones meteorológicas.
El parte del Instituto de Meteorología para hoy prevé un
mar de fondo de noroeste con olas de tres a cuatro metros que traería
el fuel a la comunidad, pero, en contrapartida, anuncia un viento de suroeste
fuerza cuatro que lo alejaría. En caso de que la mancha se dirija
finalmente a Galicia en la Costa da Morte se ha puesto en marcha un dispositivo
para desplegar, hoy al amanecer, barreras anticontaminantes.
(Redacción
La Voz) |