14 noviembre 2002
Los tanques del «Prestige»
pueden reventar al hundirse
La sombra de destrucción de la marea negra amenaza de nuevo las
costas gallegas. Una vía de agua en el costado de estribor del
petrolero de las Bahamas Prestige puso ayer de nuevo en estado de máxima
alerta a los equipos de Salvamento Marítimo. El buque, que lanzó
el SOS a las 15.15 horas a sólo 28 millas (50 kilómetros)
al oeste del cabo Fisterra, amenaza con irse a pique en cualquier momento
con las 77.000 toneladas de fuel que lleva en sus tanques. La carga podría
llegar al litoral gallego si los tanques revientan tras el hundimiento,
hipótesis que ha cobrado peso con el paso de las horas.
El grueso de la tripulación, 24 de los 27
marineros, fueron rescatados apenas una hora después del aviso
y trasladados en helicóptero a los aeropuertos de A Coruña
y Vigo. El capitán, el primer oficial y el jefe de máquinas
se quedaron a bordo para supervisar el rescate.
No obstante, fuentes de Marina Mercante confirmaron
que el máximo responsable del buque, el griego Apostolus Maguras,
se negó durante horas a permitir la operación de remolque
(se supone que debido a su elevado coste económico), con lo que
dificultó notablemente el objetivo de llevar el petrolero lejos
de las costas gallegas. Esta decisión de alejar la nave se adoptó
tras detectar que existen elevadas posibilidades de que el Prestige se
hunda. Estas fuentes señalaron incluso que las autoridades llegaron
a amenazar al capitán con mandar una patrullera de la Guardia Civil
para que aceptase abandonar la embarcación.
La inclinación de la nave, que osciló
durante todo el día entre 40 y 50 grados, y las malas condiciones
meteorológicas, con vientos de fuerza 8 (de 60 a 74 kilómetros
por hora) y olas de cinco y seis metros, dificultan las tareas de los
remolcadores, que tratan de distanciar el petrolero de la costa gallega.
El objetivo es llevarlo lo más lejos posible ante la evidencia
de que antes o después se hundirá, una opinión compartida
por varios capitanes tras conocer la situación del barco. Lo que
sí es cierto es que el Prestige ha dejado ya un aviso de lo que
puede provocar: una estela de fuel de cinco millas de largo y 300 metros
de ancho a menos de 30 millas de Fisterra.
«Enganchar» el petrolero
El peligro de la marea negra se acentuó a
medida que fue avanzando la tarde y el tiempo no amainaba. A las doce
de la noche, nueve horas después de que la tripulación escuchase
un ruidoso golpe en uno de los costados, el remolcador Ría de Vigo
trataba sin éxito de enganchar el petrolero, fabricado en Japón
en 1976, para alejarlo de las costas gallegas. En ese momento, la mancha
de fuel era ya notable, aunque Salvamento Marítimo no tenía
claro si el combustible procedía de los motores del barco o de
una fuga en uno de los tanques.
Otros tres remolcadores, el Ibaizabal I , el Sertosa
32 y el Chiruca Silveira , navegaban a toda máquina a esa hora
hacia el petrolero con la intención de colaborar en el rescate.
El segundo barco, el de mayor potencia, tuvo que regresar a puerto a mitad
de trayecto debido a problemas en las máquinas. La intención
de Salvamento es alejar el buque a una distancia de unos cien kilómetros,
algo «que todavía no está claro si se va a conseguir»,
y a partir de ahí valorar posibles alternativas. Una de ellas,
la más compleja, sería realizar un trasbordo de las 77.000
toneladas de fuel (un producto tan contaminante como el crudo) a otro
petrolero, aunque no está claro si esta maniobra es técnicamente
posible en las actuales circunstancias -el barco está demasiado
escorado en estos momentos- y con unas condiciones climatológicas
tan adversas.
El 'Prestige', construido en Japón en 1976
y cuyo armador es la compañía griega Mare Shipping Inc,
tiene 81.574 toneladas de peso muerto, una longitud de 243 metros, una
anchura máxima de 35,5 y un calado de 18,7.
Parte meteorológico
Por si fuera poco, el parte meteorológico
para los dos próximos días podría resultar nefasto
para Galicia si finalmente los tanques del Prestige revientan. Y es que
el Instituto Nacional de Meteorología ha pronosticado vientos de
oeste-noroeste para hoy y mañana que, en el caso de una marea negra,
trasladarían el fuel a las costas del norte de la comunidad, las
más afectadas en el peor de los casos planteados.
(Redacción La
Voz)
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