Inicio> Especiales> Especial Prestige> Día a Día> 14 Diciembre 2002
 

 

14 diciembre 2002

Galicia se enfrenta hoy a la mayor avalancha de fuel

Galicia está de nuevo ante otro día D. Vientos de componente oeste de hasta 85 kilómetros por hora desplazan hacia las Rías Baixas un frente formado por cientos de manchas de fuel que ayer estaba situado a unos 35 kilómetros de A Guarda. Las rías de Vigo y Pontevedra son, en estos momentos, las zonas de mayor riesgo, pues la fuerza de las corrientes podría incrustar hoy de lleno esta tercera marea negra. El operativo civil es impresionante. Más de 4.000 embarcaciones y planeadoras y miles de marineros, bateeiros, mariscadoras y voluntarios se encuentran en alerta máxima en distintos puertos gallegos, sobre todo en los del sur, para salir a combatir los vertidos en cuanto se dé la voz de alarma.

En cualquier caso, las propias cofradías admitían ayer que la entrada de este temporal, que traerá fuerte marejada con olas de siete metros, dificultará extraordinariamente la labor de los barcos. En el caso de las naves de los bateeiros, porque trabajar con la pluma (la pala que llevan estos barcos) con vientos tan fuertes representa un gran peligro, y en el de las planeadoras, porque su autonomía con un mar tan picado se ve disminuida de forma notable.

Entrada constante

Según el Instituto Hidrográfico portugués, el frente detectado a la altura del cabo Silleiro y las manchas situadas frente a las costas portuguesas alcanzarán las Rías Baixas entre hoy y mañana, dos jornadas para las que el parte meteorológico prevé condiciones muy similares. El peligro de este nuevo ataque se completa con las numerosas manchas e irisaciones que pululan fragmentadas entre Fisterra y el sur de la ría de Vigo.

Así las cosas, la tregua que los vientos del este concedieron en la jornada de ayer sólo sirvió para azuzar la tensión de los marineros. De todos modos, el respiro fue sólo para unos pocos, toda vez que en puertos como Muxía, Corme, Portonovo o Bueu barcos y lanchas salieron al mar para limpiar manchas y galletas detectadas en las proximidades de la costa.

Y es que la marea negra no descansa. Las playas de Carnota aparecieron ayer de nuevo recubiertas de chapapote, al igual que los arenales de Langosteira y O Rostro, en Fisterra, el de Lago, en Muxía, varios de Camariñas y los de Mourisca y Tulla, en Bueu. La situación en el Parque Nacional Islas Atlánticas no mejora y tanto las Cíes, como Ons y Sálvora siguen impregnadas del veneno negro.

Los efectos del fuel del Prestige se están dejando notar de norte a sur. Un arrastrero de A Coruña recogió ayer en la zona de Mera dos pulpos muertos con un fuerte olor a hidrocarburo. La sensanción que se ha extendido entre los pescadores es que la marea negra «ha matado» la ría. «Los múgeles desaparecieron del puerto y cuando faltan estos peces, que son carroñeros, la cosa es para temblar», sentenció un marinero.

 

(Redaccion La Voz)

 

copyright ecologika 2006