13 diciembre 2002
El Gobierno ordenó
alejar el 'Prestige' sin pedir informes técnicos externos
En su intervención en la Cámara Baja, el vicepresidente
del Gobierno dio los nombres de los tres expertos que supuestamente habían
participado en la reunión para alejar al Prestige. La Voz de Galicia
ya había adelantado una semana antes que esa consulta se produjo
el día 19 -día en el que se hundió el petrolero Prestige-
y los propios técnicos mencionados lo corroboraron ayer.
Así
las cosas, no quedaba otra que admitir el error y Rajoy lo hizo, mostrando
de paso su difícil situación: «Por lo visto ayer dije
en el Congreso que los capitanes estuvieron
en esa reunión. No estuvieron. Pero es que uno tiene que estar
a muchas cosas en este momento y no acierta siempre».
Aclarado lo
que no ocurrió, el vicepresidente se dispuso a detallar lo realmente
sucedido, atendiendo a un comunicado emitido para la ocasión desde
el Ministerio de Fomento: «Se consultó al director general
de la Marina Mercante, al subdirector de Tráfico Marítimo,
al director general de Sasemar y al capitán marítimo del
puerto de A Coruña -todos altos funcionarios del Gobierno- y entre
ellos se pusieron de acuerdo en la dificultad de hacer entrar el barco
en puerto y se lo comunicaron a Fomento, que dio la orden de alejar el
petrolero».
Asesoramiento
verbal
Según
Rajoy, la única consulta a los expertos, que se produjo exclusivamente
de forma verbal y sin informes de por medio, se realizó para conocer
la posibilidad de llevar a cabo un trasvase del fuel.
La reunión
de los técnicos no llegó hasta mucho más tarde. Fue
el 19 de noviembre -el Prestige empezó a verter el día 13-
cuando hubo un encuentro en el que, aseguró el vicepresidente,
17 expertos consideraron «adecuada» la decisión ya
tomada.
Pero la relatada
no fue la única rectificación que tuvo que hacer ayer el
ministro de la Presidencia. En la rueda de prensa de la mañana
aseguró que «se consultó al práctico mayor
del Puerto de A Coruña la posibilidad de llevar allí el
barco y él respondió que no podía entrar».
La reacción del citado práctico, Evaristo Landeira, fue
inmediata: pidió una reunión con Rajoy y le aclaró
que él nunca se había negado a nada, ya que se le paga «por
acatar órdenes», y que lo que sí hizo fue desaconsejar
la opción de meter el petrolero en puerto por distintos motivos
técnicos. El vicepresidente admitió su nueva equivocación
y le pidió disculpas a Landeira.
Asumir responsabilidades
Una vez más,
se señaló a Fomento como principal culpable del alejamiento,
pero en esta ocasión el propio Francisco Álvarez Cascos
hizo declaraciones al respecto: «Asumo la responsabilidad de haber
respaldado todas las decisiones y de no haber modificado ni introducido
ninguna variación sobre lo que se estaba realizando». Añadió
a continuación: «esas decisiones se toman con los datos disponibles
en ese momento, y luego es muy fácil en un despacho decir que fueron
equivocadas o no». El titular de Fomento aprovechó para asegurar
que «los únicos causantes de la tragedia son los armadores,
los fletadores y los propietarios de la naviera, no hay nadie más».
También
quiso negar la interpretación de Jesús Caldera, portavoz
del PSOE en el Congreso, acerca de una información de La Voz -que
el periódico corroboró ayer- según la cual se informó
a Fomento de que había tres posibles destinos -las rías
de A Coruña, Ares y Corcubión- para el Prestige , finalmente
rechazados por carecer el ministerio de los medios necesarios.
(Redaccion La Voz) |