12 Enero 2003
Las cofradías exigen
un plan de limpieza y de prevención antes de abrir las rías
Aún
no ha llegado la hora de abrir las rías. Así lo consideran,
al menos, la mayor parte de los patrones mayores. Aunque las aguas interiores
están limpias de chapapote, los restos de la marea negra continúan
en las puertas de Arousa, Pontevedra y Vigo. «E o barco sigue botando,
non o podemos olvidar», señalaban ayer los representantes
de O Grove y A Pobra.
Las cofradías
consideran que, «antes de pensar en abrir, hai que tomar unha serie
de medidas». La primera, completar la limpieza de las Illas Atlánticas
y de las zonas afectadas, para que el fuel allí existente no acabe
por contaminar áreas hasta ahora limpias. La segunda, elaborar
un plan de prevención para hacer frente a una posible repetición
de la marea negra. «Non sería lóxico volver a abrir
para ter que pechar ó pouco tempo. Iso sería unha burrada»,
sentenciaba ayer Manuel Maneiro, responsable del pósito de A Pobra.
El vicepatrón mayor de Vigo, Julio Alonso, ahonda en esa idea.
«Nós estamos saíndo dúas veces ó día
a vixiar que non entre ningunha galleta. Aínda queda por ver que
pasa co barco, porque en calquera momento temos que volver a pescar o
chapapote».
Si la vuelta
a los mercados se produjese ahora, dicen patrones mayores como el de A
Illa, el efecto sobre la economía de marineros y mariscadores sería
catastrófico. Y es que enero es un mes que «sempre foi moi
malo». Para evitar que el efecto Prestige se note en los precios
«e aínda o fagamos peor», los sectores productivos
reclaman de la Administración un trabajo previo en dos frentes.
El primero, la ejecución de análisis intensivos para que
las garantías de calidad del producto sean totales. El segundo,
la elaboración de un plan de trabajo que «terá que
ser discutido e consensuado» entre el sector y la Consellería
de Pesca.
(Redaccion
La Voz) |