11 diciembre 2002
El
fuel brota por una escotilla de casi un metro
Pero no tanto
como los testimonios de miembros de la tripulación del Atalante
-el buque nodriza que transportaba el batiscafo Nautile-, que ayer se
confesaban «muy sorprendidos» al ver que el Gobierno hablaba
estos días de «hilillos» para referirse a las fugas
del buque hundido. «Hemos podido observar grietas de hasta un metro
de longitud por las que salía constantemente el fuel», destacaron.
Otro de los
miembros de la expedición aseguró que la mayor cantidad
de hidrocarburo brota por una de las escotillas de uno de los tanques,
en la cubierta de la proa del buque. «Eso no puede calificarse de
grieta, créame, eso es lo que se denomina una fuente de salida»,
matizó. La localización de esta apertura tuvo lugar durante
las prospecciones en la proa del buque, la primera en ser localizada por
el Nautile.
En concreto,
el descubrimiento de este importante brote de fuel -la escotilla tiene
entre 80 centímetros y un metro de diámetro- tuvo lugar
entre el 4 y el 5 de diciembre. Esta última fecha, el Gobierno
comunicó que las grietas eran «unos hilillos, cuatro regueros
casi solidificados con aspecto de plastilina en estiramiento vertical».
Pero no hizo ni una sola mención a la escotilla.
Estado de
los mamparos
Los técnicos
consultados suponen que las fugas desde esta apertura no dejarán
de escupir fuel hasta que se vacíe el contenido del tanque. Sin
embargo, no descartan que los mamparos interiores estén agrietados
y que los tanques puedan estar comunicados entre sí, por lo que
por la escotilla podría salir el contenido de varios depósitos.
No obstante, según los tripulantes, existen varios tanques intactos.
Las declaraciones
recabadas por La Voz explican mejor los datos ofrecidos ayer por el vicepresidente
primero del Gobierno, Mariano Rajoy. Así, los dos ingenieros navales
españoles que participaron en las prospecciones submarinas estiman
que del petrolero hundido salen cada día 125 toneladas de fuel
por 14 grietas, nueve en proa y cuatro en popa.
El viernes
pasado, Mariano Rajoy se hacía eco de un informe de ITOPF (la asociación
que crearon los propietarios de petroleros para luchar contra la contaminación)
que realizó una inspección aérea de las manchas que
surgen en el lugar del hundimiento. Su estimación -unas 40 toneladas
al día- no llegaba ni a la mitad de lo que ayer confirmó
el Gobierno con los informes frescos de la comisión técnica
creada al efecto.
La proa es
la que sufre mayores fugas de fuel, 80 toneladas al día. Aunque
la popa del buque está situada en una pendiente de un 30% de inclinación,
es la que menos vierte (entre 40 y 45 al día).
A pesar del
apoyo científico y la abundante información con el que el
Gobierno aderezó ayer sus comunicaciones públicas, los datos
que existen sobre el barco hundido son aún muy limitados y los
propios científicos admiten que proceden de unas observaciones
que deben ser ampliadas. De hecho, hay un costado completo de la proa
que no pudo ser reconocido por el Nautile con la precisión necesaria
debido a las dificultades que entrañaba el mal estado del petrolero,
según pudo saber este periódico a través de uno de
los miembros de la tripulación del Atalante.
El Instituto
Hidrográfico de Portugal confirmaba ayer la aparición de
dos nuevas manchas en el lugar del hundimiento, a 240 kilómetros
de las costas gallegas. La evolución de estas bolsas de hidrocarburos,
muy densas pero de tan sólo cuatro kilómetros cuadrados,
consiste en una progresiva disgregación hasta formar una mancha
más amplia pero muy diluida, de difícil localización
y complicada de neutralizar por los barcos que recogen el combustible.
(Redaccion
La Voz) |