10 diciembre 2002
El
'Prestige' se resquebraja mientras el Gobierno discute cómo vaciarlo
Mientras el
Gobierno crea una comisión científica para encontrar una
salida al engorroso problema del Prestige, hundido a 3.500 metros de profundidad
y todavía vertiendo fuel, Smit, la compañía holandesa
de salvamento marítimo, ultima un plan para bombear el fuel de
los tanques sumergidos del petrolero. Fuentes de la empresa, famosa por
haber reflotado el submarino ruso Kursk y haber intentado salvar al buque
accidentado frente a las costas gallegas, confirmaron ayer que el proyecto
estará listo a finales de esta semana y que lo presentarán
al Gobierno español en cuanto esté terminado.
El plan holandés
-«complejo aunque no imposible», señalaron las fuentes-
consiste en bombear el fuel que permanece en los tanques del Prestige
con la ayuda de robots submarinos que perforarían el casco y un
buque plataforma que recogería el hidrocarburo. El problema es
que se trata de todo un desafío para la propia empresa, que nunca
utilizó su tecnología a tanta profundidad, a pesar de haber
rescatado cargas sumergidas de petroleros en varias ocasiones.
En cualquier
caso, ningún especialista consultado ocultó que esta técnica
sería muy cara y difícilmente asumible para cualquier Gobierno.
La pregunta ahora es: ¿Estará dispuesto el Gobierno español
a contratar a la empresa que trató de salvar al Prestige para que
ahora rescate su fatídica carga?
Mientras,
la última inspección del batiscafo francés Nautile
en la popa del buque hundido ha dado como resultado la localización
de tres nuevas grietas, con lo que ya son cinco las fugas encontradas
en esta parte del petrolero. Las prospecciones en la proa concluyeron
con la detección de cuatro regueros de fuel que fluyen ininterrumpidamente.
La situación, por tanto, es dramática: el buque está
perdiendo fuel por nueve grietas y se calcula que aún conserva
entre 40.000 y 50.000 toneladas de su carga original, lo que lo convierte
en una bomba ecológica de repercusiones inciertas.
Las manchas
Para complicar
aun más las cosas, las manchas de fuel localizadas en el lugar
del hundimiento no tienen la densidad suficiente para que puedan ser recogidas
por el buque noruego Far Scout. El Instituto Hidrográfico de Portugal
localizaba ayer una nueva mancha, al tiempo que matizaba que la previsión
de una zona de bajas presiones en el lugar del hundimiento no permite
trazar una deriva clara de estas manchas, que probablemente evolucionarán
de forma circular en los próximos días, sin que constituyan
de momento una amenaza para las costas gallegas y portuguesas.
Mientras el
batiscafo Nautile daba por finalizada ayer su misión en la zona
del naufragio y atracaba en el puerto de Vigo, el Gobierno constituía
una comisión de expertos para analizar la situación del
Prestige, veinte días después de que el petrolero se hundiera
a 240 kilómetros de la costa gallega.
Objetivos
El objetivo
de esta comisión científica es intentar dilucidar cuánto
fuel vierte el buque desde el fondo -hasta el momento sólo hay
estimaciones de dudosa verosimilitud- y calibrar qué opciones factibles
servirían para neutralizar esta amenaza latente. La comisión
estará presidida por Emilio Lora-Tamayo, vicepresidente de Investigación
Científica del CSIC. A este grupo de asesoramiento, que se reunió
ayer por primera vez, llegará toda la información recopilada
por el submarino Nautile en el lecho oceánico donde reposa el buque
abanderado en Bahamas. Parece que el caso del Erika, del que se pudo bombear
el combustible por estar a 108 metros de profundidad frente a las costas
de Bretaña, va a ser un ejemplo de cabecera para la comisión.
Para el Gobierno,
no obstante, el orden de prioridades está claro. Primero quiere
una estimación del fuel que pierde el Prestige para después
valorar qué alternativas técnicas merecen la pena. En el
grupo de científicos hay expertos en Estructuras, Petroquímica,
Combustibles Fósiles, así como ingenieros navales y biólogos.
(Redaccion
La Voz) |