Floración: De finales de invierno a primavera.
El tejo es un árbol muy
venenoso, debido a la acción de un alcaloide denominado
taxina, que repercute sobre el sistema nervioso, pudiendo
llegar a producir efectos cardíacos negativos que
pueden ocasionar la muerte.
Todas las partes del árbol son tóxicas,
con la única excepción del arilo rojo, con
el que se realizaba un jarabe para las enfermedades respiratorias.
Esta especie también es utilizada en jardinería
como árbol ornamental, también su madera
fue empleada en la antigüedad para la fabricación
de arcos por los romanos y para la construcción
de sarcófagos por los egipcios.
Hábitat:
Es un árbol
que se distribuye por toda Europa, Asia y el norte de
Africa. En España se encuentra en la Península
y en las islas Baleares. Y en la provincia de Jaén
se encuentra recluido en algunos puntos de las cordilleras
Béticas (Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas
y Sierra Mágina) donde es muy escaso, teniendo
que haber sido mucho más abundante en tiempos pasados.
Prefiere suelos calizos y en la actualidad lo podemos
ver en barrancos y cabeceras de ríos de nuestras
montañas, en lugares casi inaccesibles y orientados
a la zona de umbría en donde exista un buen grado
de humedad, situándose entre los 1.500 y los 2.000
metros de altitud.
Etimología:
El nombre de "taxus " deriva del latín
toxikos por el veneno de la planta, y "baccatus"
viene del latín bacca, en re ferencia a la baya
carnosa que envuelve su semilla.
Amenazas:
El tejo está catalogado
en Andalucía como Especie en Peligro de Extinción,
Encontrándose entre sus amenazas la corta de ejemplares,
y los daños que en ciertas zonas causa el turismo
¿Como
conservarlos?
Evitar la pérdida de los
ejemplares que existen en la actualidad en nuestras montañas,
así como fomentar su recuperación mediante
nuevas plantaciones de estos árboles en las zonas
donde en la actualidad existen otras poblaciones.