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Nombre común: Jara Blanca, pata de gallo
Nombre científico: Halimium atriplicifolium (Lam.) Spach
Familia:Cistáceas



Arbusto muy ramificado que puede llegar a los dos metros de altura, de tronco pardo rojizo y corteza de la que se desprenden tiras longitudinales; ramillas jóvenes tomentosas y blanquecinas.
Hojas simples, opuestas, perennes, de forma muy variable, con el margen liso y densamente cubiertas por ambas caras de pelas estrellados (tomentosas), que le dan un aspecto blanco plateado.
Flores grandes, amarillas, muy vistosas, con tres sépalos y cinco pétalos, dispuestas en una inflorescencia cimosa floja al final de los tallos.
Fruto en cápsula que se abre en tres valvas.


Floración: desde Marzo hasta Julio

No se le conocen, ni parece tener ningún uso ni propiedad especial. Solamente, debido a sus flores vistosas, en ocasiones se ha empleado en jardinería.

Hábitat:

Es una planta endémica de la Península Ibérica, extendiéndose por el centro y sur. Coloniza los matorrales y laderas algo degradadas de media y baja montaña, entre coscojas, romeros y otras jaras, bajo encinas y pinos. En nuestra provincia la encontramos en las sierras béticas y más raramente en Sierra Morena, llegando hasta los 1.400 m. de altitud.

Etimología:

El nombre genérico de "halimium" deriva del griego "halimos", vocablo empleado para designar a una planta de zonas más secas, la orgaza o salado blanco (Atriplex halimus), que por el parecido de sus hojas hace alusión a ellas. El nombre especifico "atriplicifolium", vocablo latino, vuelve a recordarnos a la orgaza, ya que significa "hojas de atriplex".

Amenazas:

No es una especie amenazada, se adapta bien a las zonas degradadas que lamentablemente abundan en nuestra provincia; solamente una fuerte desertización llega a eliminarla. Como casi todas las especies de matorral, son consideradas, por varios sectores, muy peligrosas para la propagación del fuego y suelen ser víctimas de cualquier limpieza o tratamiento selvícola; por lo que se deben tener en cuenta dichas actividades y si se realizan, que no sean excesivas, ya que corremos el riesgo de eliminar de la zona a una especie vegetal que como todas cumple su misión, creando y protegiendo el suelo, en este caso.

¿Como conservalas?

No son necesarias, sólo moderar las limpiezas en las zonas donde esté presente.

 

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