En la Península Ibérica y en nuestra provincia existen varias especies de este género, como son el Crataegus laciniata y el Crataegus azarolus, que también se describen en este trabajo.
Floración: De Abril a Junio dependiendo de la altitud a la que se encuentre la planta. Los frutos maduran en el otoño.
Se emplea para injertar otras plantas de la familia de las rosáceas, como algunos árboles frutales. Los frutos se han utilizado para comerlos desde la antigüedad. Las flores tienen propiedades cardiacas y sedantes.
Hábitat:
Es una planta que se desarrolla en Europa, Asia y norte de África. En la Península Ibérica se distribuye por casi toda ella y en las islas Baleares. Y en la provincia de Jaén se encuentra bien representada por la mayoría de nuestros campos.
La podemos encontrar desde el nivel del mar hasta las cumbres de nuestras montañas, llegando en algunas ocasiones a superar los 1.700 m. de altura. Acompaña a varias especies de árboles como pinos y quercíneas, así como a los bosques de ribera.
Etimología:
El nombre de "monogyna" hace alusión a que su pistilo posee una sola hoja y el fruto un solo hueso.
Amenazas:
Las propias de la eliminación del matorral en sotos y linderos de bosque.
¿Como conservarlo?
Evitar las cortas de estos ejemplares allí donde están establecidos, por la riqueza que sus frutos suponen para infinidad de aves y mamíferos durante la otoñada.
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