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Nombre común: Cornicabra
Nombre científico: Pistacia terebinthus L.
Familia: Anacardiáceas


Arbusto que puede llegar a medir hasta 6 m. de altura. Las ramas adquieren una tonalidad rojiza y tienen en su interior resina.
De hojas caducas, parecidas a las del fresno, compuestas, coriáceas, de forma ovalolanceoladas, con un número de 8 a 16 foliolos. La picadura de un insecto en las hojas de la cornicabra produce las características agallas (tumores) de este arbusto en forma de cuerno retorcido como el de una cabra, y que a veces se suele confundir con el fruto.
Las flores son de color rojizo y se disponen en racimos.
Los frutos tienen forma globosa del tamaño de un pequeño garbanzo de color rojizo primero, para más tarde tomar una tonalidad más parda.


Floración: De Abril a Mayo, madurando los frutos en el mes de julio.

En la antigüedad, de la corteza de la cornicabra se obtenía una trementina que era utilizada por griegos y romanos. Esta misma trementina se empleaba en la elaboración de barnices. Las hojas, agallas y corteza tienen en la medicina popular aplicación como astringentes. Su madera se ha utilizado para la fabricación de utensilios para guardar el tabaco.

Abarca toda la región mediterránea. En la Península Ibérica es abundante en casi todo el territorio. También se encuentra en las islas Baleares.
En la provincia de Jaén está repartida por todas sus sierras, tanto por Sierra Morena como por las cordilleras Béticas, acompañando en el matorral a los encinares y robledales. En muchas ocasiones se comporta como una planta rupícola, al encontrarla en los roquedos más inaccesibles de nuestras sierras, donde comparte hábitat con encinas y vejigas.

El nombre de "terebinthus" deriva del griego terebinthos y del romano terebinthina, escogiendo Linneo el nombre para designar a esta planta de la cual se obtenía la mejor de las cuatro trementinas que griegos y romanos conocían.

La corta de ejemplares a la hora de realizar tratamientos forestales y el exceso de ganado, tanto doméstico como silvestre en algunos lugares de la provincia amenazan esta especie.

El mejor método para conservar la Cornicabra, seria las amenazas descritas anteriormente, así como conservar los pequeños bosquetes que de la especie quedan en nuestras montañas.

 

 

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