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Nombre común: Cerezo
Nombre científico: Prunus avium L.
Familia: Rosáceas


Árbol de hoja caduca, con tronco corpulento de corteza gris oscura y tonalidades marrones que se resquebraja. Puede llegar a medir más de 20 m. de altura y posee una copa de denso follaje.
Las hojas son de forma avalo-lanceolada, miden entre 9 y 14 cm. y tienen el borde aserrado, con un largo pecíolo que mide unos 4 cm. Son de color verde sin brillo por el haz y con algo de pelusa por el envés.
Sus flores son de color blanco limpio y aparecen agrupadas colgando de unos rabillos muy largos. Éstas nacen a la par que las hojas.
El fruto es la famosa cereza, consistente en una drupa acorazonada, de colores rojo intenso, amarillentas o casi negras, que posee un hueso casi redondo.


Floración: Desde finales de Marzo, madurando sus frutos entre Mayo y Junio.

Las cerezas tienen propiedades laxantes, y con las mismas se preparan la conocida mermelada de cerezas y el licor de cerezas. La madera de este árbol, de colores castaños-rojizos, es muy apreciada en carpintería para la fabricación de muebles.

Hábitat:

En el área de la región mediterránea, especialmente en el centro y sur de Europa, también en Asia y norte de África. En la Península Ibérica se distribuye por la mitad septentrional, siendo menos frecuente en Andalucía. En la provincia de Jaén se encuentra cultivado cerca de aldeas y cortijadas de las sierras de Cazorla, Segura y las Villas y como cultivo más extenso en la sierra Sur (Frailes, Alcalá la Real, etc.)
Prefiere los suelos frescos y calizos de las montañas, y comparte el territorio de los quejigos, avellanos y melojares.

Con el nombre de "prunus" denominaban los romanos a todos los árboles frutales de la familia de las rosáceas que tenían hueso; "avium" hace referencia a ciruelo de pájaros, porque éstos se comían sus frutos.

En las zonas donde la especie se cultiva con fines comerciales su supervivencia está asegurada; sin embargo, en los pequeños núcleos aislados de nuestras sierras, donde la población ha emigrado, la especie se encuentra amenazada por la tala de algunos ejemplares.

Evitar la tala de las poblaciones que viven aisladas, testigos de un pasado rural hoy perdido, sería una forma de conservar la especie.

 

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