Hojas simples, alternas, aovadas redondeadas, con el margen entero; de la base del peciolo salen dos espinas curvadas hacia atrás, gruesas y de color verde.
Flores hermafroditas, grandes y llamativas, con 4 sépalos púrpuras y 4 pétalos de color rosa; situadas en las axilas de las hojas, y con una flor solitaria por axila.
Fruto en baya periforme, verde, con varias líneas bien marcadas longitudinales, que contiene numerosas semillas.
Floración: De Mayo a Julio
La alcaparra es una especie muy conocida en la provincia, por el aprovechamiento que se hace de sus frutos, los alcaparrones, y de sus flores antes de abrirse, cuando aún son un capullo. Tanto frutos como flores se consumen encurtidos en vinagre, constituyendo un excelente condimento y aperitivo muy apreciado. Otras propiedades menos usadas ya, son las diuréticas, que se obtienen de su raíz y corteza. Pero es el consumo de sus flores y frutos los que hacen de la alcaparra una especie con valor económico y cultivada en toda la región mediterránea, además sus adaptaciones a la sequía y suelos pobres, hace fácil su cultivo.
Hábitat:
En el contorno de la región mediterránea, haciéndose escasa en el interior de la Península Ibérica y más abundante en el sur, sobre todo en Andalucía. Coloniza zonas áridas, pedregosas, roquedos, colinas, cultivos de secano abandonados e incluso muros y ruinas de cortijadas, desde el nivel del mar hasta los 1.000 m. de altitud. En nuestra provincia la encontraremos extendida por casi todos los campos y estribaciones de las sierras.
Etimología:
El nombre genérico de "capparis" proviene del griego "kapparis", con el que ya la nombraban los autores helenos, los cuáles conocían sus propiedades diuréticas y comestibles. El nombre específico hace alusión a sus espinas.
No es una especie amenazada.
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