Flores hermafroditas, pequeñas, con la forma típicamente amariposada, con un pétalo muy desarrollado llamado estandarte y los otros cuatro más pequeños agrupados formando las alas y la quilla, de color amarillo y distribuidas a lo largo del tallo en su mitad superior, saliendo dos o tres flores de la axila de una bráctea elíptica que parece una hoja; el cáliz es muy peloso.
Fruto en legumbre ovoide, acabado en una punta fina y sin pelos.
Floración: De Abril a Mayo, de forma general, pero no es raro encontrar a la albaida florida gran parte del año, si éste no es muy frío y los temporales de lluvia no llegan a visitar la zona donde vive.
Son pocos, o más bien ninguno, los usos que de esta especie se hacen. En los lugares donde abunda se han empleado sus troncos como combustible en hogares, pero no es de buena calidad, por lo que sólo a falta de mejor leña se ha recurrido a él. Como ornamental se usa en algún jardín, al necesitar poca agua y mantener las flores gran parte del año, siendo una especie propicia para tal uso.
Hábitat:
En las zonas más o menos áridas de la mitad este peninsular, abundante en el levante y en el oriente
andaluz. Coloniza laderas despejadas, pedregosas, zonas áridas y yesos, entre matorrales secos, con clima
cálido; no soporta los fríos ni las heladas y prefiere
zonas sin arbolado. En nuestra provincia la encontra-remos en las zonas cálidas y semidesérticas.
Etimología:
El nombre genérico de "anthyllis" es de origen griego y significa pelosidad, haciendo alusión a lo tomentoso de la planta; el específico es posterior y hace alusión al parecido de sus hojas trifoliadas con las que
poseen especies del género "cytisus".
No sufre ninguna amenaza.
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