Flores unisexuales, muy pequeñas y poco visibles, con cinco sépalos diminutos de color verde, sin pétalos, agrupadas en inflorescencias globosas repartidas por las ramas, masculinas y femeninas en distinto pie de planta ( son plantas dioicas).
Frutos globosos, algo más pequeños que un guisante, de color rojo tornándose negro al madurar, distribuidos a lo largo de las ramas y agrupados en ramilletes de varios frutos.
Floración: Desde finales de Febrero hasta Abril.
No son muy populares y conocidos los usos en medicina casera del aladierno: su corteza es purgante y sus hojas, ricas en taninos, son astringentes, además de lo dicho, en poco más se ha usado esta especie. Otras utilidades son en jardinería como ornamental y para formar setos, al mantenerse todo el año verde.
Hábitat:
Es una especie bastante cosmopolita en la región mediterránea, extendiéndose por casi toda la Península Ibérica. Colonizando casi todo tipo de terrenos incultos, terraplenes, laderas más o menos pedregosas, cultivos abandonados, también forma parte del sotobosque esclerófilo de encinas y alcornoques, entre lentiscos y coscojas, hasta en roquedos y cualquier formación vegetal poco exigente de agua. En nuestra provincia se encuentra dispersa por toda ella, formando poblaciones más o menos espesas en todas nuestras sierras, desde las cotas más bajas hasta los 1.000 m. de altitud.
Etimología:
El nombre genérico "rhamnus" era ya utilizado por los griegos para nombrarle, que a su vez deriva de la palabra celta "ram" que significa ramoso; el nombre específico de "alaternus" se le dio al ser planta dioica y no producir fruto los pies masculinos, ya que significa árbol estéril.
No sufre ningún tipo de amenaza.
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