Inicio>Especiales>Flora de Jaén > ACEROLO
 
Nombre común: Acerolo
Nombre científico:Crataegus azarolus L.
Familia: Rosáceas


Árbol o arbolillo, llegando a los 10 m. de altura que, en ocasiones, lo encontramos como arbusto por las podas sufridas. Tronco gris oscuro, agrietado en los ejemplares de edad, con ramas jóvenes cubiertas de pelosisad blanquecina, casi tomentosas.
Hojas simples, alternas, caducas, aovadas, con el margen lobulado, con lóbulos más o menos profundos, no muy hendidos, pelosas y algo coriáceas; limbo estrecho hacia la base en forma de cuña (hojas cuneadas), con estípulas muy pelosas.


Flores hermafroditas, dispuestas a lo largo de los tallos en ramilletes, de 5 a 15 flores, con cinco pétalos blancos y redondeados, cinco sépalos verdes muy pelosos, y numerosos estambres con las anteras rosado-purpúreas. Son bastante llamativas y numerosas, con lo que en floración es una planta espectacular.
Frutos en pomo globoso, algo peri forme y del tamaño de una nuez, de color rojo, amarillo o naranja, con unas 3 semillas.

Floración: De Marzo a Mayo.

Es una planta conocida desde antiguo y cultivada por sus frutos comestibles, las acerolas, de un sabor que recuerda al de las manzanas y ricos en vitamina C. Éste, es el principal uso de esta planta; de forma secundaria se ha empleado su madera, muy dura, en carpintería. Las flores se han tomado en infusión como tónico cardíaco, efecto éste más acentuado en C. monogyna. En la actualidad apenas se consumen las acerolas, siendo muy difícil, por no decir imposible, encontrarlas en los mercados. Los demás usos están en el olvido.

Hábitat:

Se encuentra disperso, como cultivado o resto de antiguos cultivos, en gran parte de la Península Ibérica, principalmente en el sur, el este y La Rioja, donde parece estar de forma silvestre. En nuestra provincia es escaso y lo encontramos en los márgenes de las sierras béticas, en setos, huertas, linderos y barrancos no muy fríos. Es una especie nativa de la cuenca mediterránea y autóctona en nuestra zona, pero es difícil precisar su área de distribución de forma natural. Al ser una especie cultivada desde muy antiguo, debió formar parte del bosque que cubrió gran parte de nuestra provincia en época de los Íberos. De forma asilvestrada encontramos ejemplares solitarios hasta los 1.300 m. de altitud.

Etimología:

El nombre genérico "crataegus" lo empleaban los romanos para designar a esta especie y proviene del griego "krataios" que significa fuerte, durísimo, en alusión a su madera.

Amenazas:

Podemos decir, sin temor a equivocamos, que la principal amenaza es el olvido. Al no consumirse sus frutos, se ha ido dejando su cultivo, perdiéndose los ejemplares y siendo muy difícil su reproducción natural al estar en plena zona agrícola. Los pocos que se encuentran en los límites de las sierras se ven imposibili-tados a reproducirse por la fuerte presión ganadera que hay en esas zonas. Es una especie en peligro de extincion.

¿Como conservarlo?

La primera sería reproducirlo en viveros y emplearlo como ornamental, y conjuntamente desarrollar planes para su conservación y reintroducción en zonas silvestres. Otras medidas serían incorporarlo al catálogo de especies protegidas y fomentar el consumo de acerolas.



copyright ecologika 2006