Hojas simples, elípticas, ovalo oblongas, alternas, perennes, rígidas, de un verde oscuro y brillante por el haz y verde amarillento por el envés, con el nervio central muy marcado, margen ondulado, dentado, con fuertes espinas a modo de sierra, sobre todo las hojas de la parte inferior de la planta, las superiores y las de la copa, suelen presentar el margen liso. Esta singularidad se debe a una estrategia de la planta para defenderse de los herbívoros, haciendo fuertemente espinosas las hojas que están al alcance de éstos.
Flores unisexuales, pequeñas, de color blanco o rosado, que nacen solitarias o en ramilletes en la axila de una hoja; en distinto pie de planta las femeninas y las masculinas (es planta dioica).
Frutos globosos, no muy carnosos, de color rojo escarlata al madurar, manteniéndose todo el invierno en el árbol, siendo vital para la ecología del bosque, al ser el único alimento para muchos animales en esa estación.
Floración: De Abril a Junio.
Se le han atribuido numerosas virtudes desde la antigüedad, que poco a poco se han ido quedando en el olvido, más por su poca eficacia que por la falta de usarlas. De las que realmente tiene no es aconsejable el uso de forma casera; las hojas son diuréticas y los frutos purgantes y, consumidos en cantidad, vomitivos, llegando a ser peligrosos, pudiendo provocar fuertes diarreas, y si los consumen los niños aumenta su peligrosidad por el riesgo de deshidratación.
No se aconseja la utilización del acebo en medicina popular, ya que existen numerosos diuréticos de mejor sabor y menos peligrosos. Otro uso es el dado a su madera, muy apreciada en carpintería y ebanistería. También esta planta es utilizada como ornamental y en las últimas décadas empleada como adorno navideño; esto último ha llevado al acebo a situaciones críticas de supervivencia, al convertirse esta práctica en un abuso, diezmando poblaciones enteras para conseguir un ramito que, en ocasiones, por desconocimiento y una lamentable confusión, le llaman muérdago (Viscum album), planta parásita de la familia de las Lorantáceas que no se parece en nada.
Hábitat:
Es planta propia de latitudes norteñas, en la Península Ibérica lo en-contramos en la mitad norte, donde es relativamente frecuente, haciéndose escasa hacia el sur. Coloniza lugares con suelos profundos, bosques de hayas, robles, melojos, quejigos, arces, entre los pinos y formando bosque-tes con espinos, en banancos frescos y umbrías; donde se acumule suelo y éste sea profundo y fértil llega a formar un bosque muy espeso, conocido como acebal o acebeda. En nuestra provincia lo encontramos salpicado en pequeños bosquetes y ejemplares solitarios en las sierras de Cazorla, el Pozo, Segura y Las Villas, entre los 700 m. y los 1.700 m. de altitud.
Etimología:
El nombre genérico "ilex" es el dado por los romanos a la encina, aplicado al acebo por la similitud que tienen las hojas de ambas especies; el específico "aquifolium" es el dado al acebo antiguamente, que literalmente es agua-hojas, o mejor expresado sería agua en las hojas, aludiendo al brillo que tienen las hojas, que parecen estar mojadas.
Amenazas:
El acebo es una especie escasa en nuestras latitudes, no soporta la fuerte insolación y la pérdida de suelo fértil. Las principales amenazas han sido las roturaciones, cultivos de pinos y pérdida de suelo por emsión, que han reducido considerablemente la población de acebos en nuestras sierras. Actualmente la fuerte presión ganadera hace casi imposible su regeneración natural y la corta de ramas para navidad o, lo que es peor, arrancarlo como arbolito de navidad, está haciendo mucho daño a las poblaciones de acebos; otra amenaza es el trasplante del monte al jardín como ornamental. Tal han sido en los últimos años los abusos de estas dos prácticas, que se tuvo que proteger por Ley a nivel nacional.
¿Como conservarlo?
Desarrollar planes de conservación y recuperación, reproducirlo en vivero y repoblar los montes donde existan pocos ejemplares de forma natural, reducción del ganado en esas zonas y protección mediante cercados si fuese necesario. Proveer el mercado de plantas de vivero para impedir que se recurra al monte y fomentar nuestros bel ene s en navidad. El acebo es una especie protegida a nivel nacional y en Andalucía está recogida en el Catálogo Andaluz de Especies de la Flora silvestre Amenazada en la categoría de Vulnerable a la extinción. |