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ECOLOGIA DE COMUNIDADES

Las diferentes especies que viven en una misma zona geográfica constituyen una comunidad de organismos. Esta parte de la zoología es muy importante pues se refieren a las interacciones o coacciones entre las diferentes especies. Hemos adelantado algo de las interacciones cuando hablábamos de las limitaciones en el crecimiento de las poblaciones. La ecología de comunidades se encarga de abordar, entre otros temas, dichas interacciones y de una manera más integradora, de la comunidad en un conjunto; es decir, como funciona el "todo" dada cada una de las ”partes".

EL NICHO ECOLÓGICO

El concepto de nicho de ecológico es uno de los más abstractos de cuantos se dan en ecología, por lo que muchos autores lo han confundido en numerosas ocasiones. La confusión más habitual es tomar el nicho ecológico como aquel lugar físico que ocupa un organismo en determinado ambiente. Así, podemos encontrar en la literatura referencias al nicho de los árboles, el nicho bajo piedras, etc. Hay que añadir, sin embargo, que el error es parcial, pues en realidad estos conceptos se refieren al nicho ecológico espacial, que forma parte del nicho real de una especie.

La primera definición de nicho ecológico se debe a Grinnell (1917), quien observando el diferente comportamiento y fisonomía de zorzales que ocupaban distintos hábitats en California, consideró que debía existir una unidad de distribución última para cada especie. La idea parece que está realmente inspirada por Darwin, cuando estudiara las interacciones que tenían lugar entre los pájaros de un mismo territorio (Díaz Pineda, 1993). Dentro de este espacio el organismo encontraría sus posibilidades de vida de acuerdo con sus características estructurales -fisiológicas, morfológicas- e instintivas. El concepto viene a referir la idea de "dirección postal" de la especie, que utiliza Odum (1959) enfatizando más en la característica del lugar habitado que las de la especie en cuestión.

Elton, en 1927, matizó posteriormente este concepto considerando que el nicho de un animal es un lugar en el ambiente biótico en relación con el tipo de alimentación que necesita y los otros animales a quienes puede servir de alimento. Es decir, para Elton el nicho es esencialmente la posición trófica dentro del ambiente en Cuestión.

EL NICHO DE N DIMENSIONES

Volvamos al nicho espacial; es decir, a aquel lugar en el espacio que ocupa una determinada especie. Podemos considerar esta parte del nicho como la dimensión "espacio" del nicho ecológico de una determinada especie. Si la especie que tratamos es un animal que es activo durante la noche, podemos decir que la noche es la dimensión tiempo nicho ecológico de la especies. Si además esta especie es estrictamente herbívora, podemos decir que la vegetación de un lugar constituye la dimensión alimentación de nuestra especie.

En la figura siguiente podemos observar una representación gráfica de la dimensión espacio del nicho para una determinada especie. Dentro de esta especie de animal hipotética, y según se observa en la gráfica, hay unos pocos individuos que se mueven a pocos metros, muchos más que se mueven a una distancia de hasta 5 metros alrededor de la madriguera y unos pocos que se mueven distancias más largas, entre 8 y 10 metros. En la figura 16, se representa la abundancia de una especie de leñosa en relación a tres factores seleccionados que se representan en las tres dimensiones del espacio.

 

 

Este modelo geométrico al considerar el nicho como un hipervolumen habitado abstractamente dentro del hiperespacio es la idea a la que recurre Hutchinson (1957a, b). El ambiente como hemos visto se puede descomponer en un conjunto de factores o variables independientes -ortogonales- que definen las posibilidades de la vida de una especie en la naturaleza. Tales variables -temperatura, luminosidad, pH del suelo, etc.- pueden representarse mediante ejes X, Y, Z,..., quedando definida la respuesta óptima de la especie dentro de umbrales más o menos estrechos de esas variables.

 

 

Variación de la abundancia de Cistus laurifolius respecto a un conjunto de variables topográficas. Los números que califican las distintas curvas indican la probabilidad de encontrar estas plantas en el campo (Díaz Pineda & González Bernáldez, 1975).

 

Obsérvese la gran relación que existe entre le concepto de nicho ecológico y los límites de tolerancia.

Debido a las interacciones existentes entre los diferentes individuos de una comunidad, los nichos ecológicos de las diferentes especies no tienen unas fronteras claras, por lo que se distingue entre nicho fundamental o potencial y nicho real. El primero se refiere a aquel nicho que presentaría una especie de no ser por la interacción con las otras. El segundo se refiere al nicho real que queda a una especie, restando el trozo de solapamiento con otras especies. En la figura siguiente se representa gráficamente este concepto utilizando la teoría de conjuntos.

 

El área marcada con manchas negras representa el nicho real de esta especie, el resto de la elipse constituyen áreas de solapamiento con los nichos fundamentales de otras especies (restos de especies).

 

Es importante que podemos utilizar los solapamientos de estos nichos ecológicos para saber en qué grado pueden entrar en competencia dos especies por un mismo recurso. Por otra parte, que no exista solapamiento en alguna de las dimensiones del nicho ecológico no significa que no pueda haberla en otras dimensiones, por lo que frecuentemente la competencia entre especies se hace muy difusa y difícil de estudiar.

 

Representación gráfica de "solapamiento".

 

El espacio comprendido entre las 4 y las 10 horas de la mañana es un momento del día en que la dimensión tiempo se solapa para las dos especies y por tanto horas del día en las que pueden encontrarse y competir. La hora de máxima actividad, se da a las 5 de la mañana en una especie y a las 9 en otra, por lo que, respecto a esta dimensión, la competencia no debe ser muy elevada.

 


Lo que puede representar una fuerte competencia entre una o varias especies por un factor -que incluso no explicaría la coexistencia de dos especies afines puede quedar pues difuminado si en el estudio del nicho se aumenta el número de factores. En la siguiente se representa esquemáticamente cómo la competencia entre varias especies que dependen de un mismo factor puede quedar muy disminuida cuando se contemplan simultáneamente dos o más factores. El solapamiento entre los nichos potenciales de las especies es mucho menor que el que tiene lugar al contemplar por separado cada factor.

 

Muchas especies cambian su nicho ecológico a lo largo de su vida, por ejemplo cuando sus requerimientos alimentarias van cambiando con ella. Las dimensiones espaciales que introducen los tipos de alimento consumido proporcionan una separación completa de los hipervolúmenes que definen el nicho en varios momentos de la vida del organismo. En algunos casos esto es muy llamativo pues el tiempo durante el cual ocupan uno u otro nicho puede ser extraordi-nariamente largo. El sapo partero, Alytes obstetricans, puede llegar a vivir en forma de renacuajo más de veinte años en lagunas de alta montaña, alcanzando unas dimensiones espectaculares y observando una alimentación detritívora. Incluso puede llegar nunca a ser adulto debido a las condiciones ambientales de estos sitios. El adulto, que cambia de hábitat alejándose mucho del agua, es carnívoro y caníbal de los propios renacuajos de la especie (Augelier, 1961).

 

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