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Las medusas o aguamalas son organismos del filo Cnidaria, pelágicos, de cuerpo gelatinoso, con forma de campana de la que cuelga un manubrio tubular, con la boca en su extremo inferior, a veces prolongado por largos tentáculos cargados con células urticantes llamados cnidoblastos.

Se caracterizan por su movilidad, variabilidad y su mesoglea gruesa. Para desplazarse por el agua se impulsa por contracciones rítmicas de todo su cuerpo; toma agua, que ingresa en su cavidad gastrovascular y la expulsa, usándola como "propulsor". El concepto de medusa no es taxonómico sino morfológico. Muchos cnidarios tienen una alternancia de generaciones, con pólipos sésiles que se reproducen asexualmente y medusas pelágicas que llevan a cabo la reproducción sexual. Solo los antozoos carecen de forma medusa; las otras tres clases de cnidarios (hidrozoos, escifozoos y cubozoos) poseen forma pólipo y forma medusa; dichas medusas presentan características distintivas en las tres clases, de modo que se puede hablar de hidromesusas, escifomedusas y cubomedusas respectivamente.

Morfología

Las medusas tienen forma de campana o sombrilla. La zona aboral (el polo opuesto a la boca, véase simetría radial) es convexa y se denomina exumbrela y la zona oral, cóncava, subumbrela.

De ésta cuelga el manubrio, en el extremo del cual se abre la boca. Del borde de la exumbrela cuelgan varios tentáculos provistos de numerosos cnidocitos, las células urticantes típicas de los cnidarios.

En las medusas, a diferencia de los pólipos, la mesoglea es típicamente muy gruesa; suele ser gelatinosa, pero puede alcanzar consistencia cartilaginosa en algunas especies. La cavidad gastrovascular posee un estómago central del que parten bolsas gástricas o diversos canales radiales, que pueden continuarse dentro de los tentáculos; de este modo, los nutrientes pueden distribuirse con mayor facilidad por todo el cuerpo


¿Qué hacer si hay un gran número de medusas en aguas costeras?

  • Cerrar la playa al menos durante 24 horas.
  • Tomar precauciones incluso si las medusas proliferan lejos de la línea de costa. No dejarse llevar por la confianza, la acción de las olas rompe los tentaculos y las células de los fragmentos flotantes de medusa están activas.
  • Sacar fuera del agua, con precauciones, tantas medusas como sea posible. Recoger con cuidado aquellas que han varado en la playa.
  • Avisar a los bañistas no familiarizados con estos organismos que no los toquen incluso si éstos parecen muertos. ATENCION para aquellos niños y personas con un historial de alergias (atopía o asma), personas que ya han sido picadas por medusas con anterioridad y personas con problemas cardíacos.
  • No pasear por la playa en el rompiente de las olas donde pueden abundar fragmentos de medusa.











¿Qué hacer si has sido picado por una medusa?

  • No frotar la zona afectada, ni con arena ni con la toalla.
  • Nunca limpies la zona afectada con agua dulce, usa siempre agua salada.
  • Aplica frío sobre la zona afectada durante 15 minutos usando una bolsa de plástico que contenga hielo. Nunca aplicar hielo directamente a no ser que sea de agua marina. Si el dolor perdura, aplicar de nuevo la bolsa de hielo durante 15 minutos.
  • Extrae cualquier resto de tentáculo que permanezca adherido a tu piel, teniendo cuidado con los dedos. Si el estado de la víctima empeora progresivamente después de aplicar hielo, con el inicio de complicaciones respiratorias, convulsiones o alteraciones cardíacas, ésta ha de ser llevada inmediatamente al hospital más próximo.
ATENCIÓN: las personas que han sido picadas una vez, estan sensibilizadas y una segunda picadura puede producir una reacción más severa.

SI ES POSIBLE:
Intentar identificar la especie de medusa que ha ocasionado la picadura porque si la identificación es satisfactoria los siguientes tratamientos médicos pueden aplicarse para desactivar los cnidocistos.
  • Para Pelagia noctiluca, una solución saturada de sulfato de magnesio en una solución de cloruro sódico en la proporción 3.5 gr/100 ml.
  • Para Chrysaora hysoscella, una solución acuosa concentrada 1:1 de bicarbonato sódico.
  • Para Rhizostoma pulmo y Cotylorhiza tuberculata, una solución saturada de sulfato magnésico en una solución de cloruro sódico en la proporción 3.5 gr/100 ml o una solución acuosa concentrada 1:1 de bicarbonato sódico.
  • Para Physalia physalis, vinagre (ácido acético al 4-6 %).

 

Las medusas en nuestras aguas han ido pasando de ser un “ligero” contratiempo durante la época de baño hasta ser un fenómeno continuo que ha comenzado a afectar a industrias importantes del Mediterráneo como son el turismo y la pesca. Ecologistas en Acción defiende que la única solución es recuperar el equilibrio del ecosistema marino.

Las medusas viven de forma natural en el mar siendo arrastradas a la costa debido a las corrientes. En los últimos tiempos su proliferación, sobre todo en mares semicerrados como el mar Mediterráneo, han producido que los episodios de invasión de medusas en nuestras playas sean muy frecuentes en los últimos veranos.

Está claro que esta proliferación se debe a la suma de una serie de factores, de los que el ser humano es el principal responsable por las alteraciones que con sus actividades ha provocado en el ecosistema marino.

Se ha roto la cadena trófica. Estamos exterminando a los principales predadores de las medusas: el atún, pez espada, pez luna, la tortuga marina... que ingieren grandes cantidades de medusas. La población de atún rojo ha disminuido en un 80% y a pesar de que la tortuga marina es una especie protegida se pescan de forma accidental, sólo en la costa mediterránea más de 25.000 al año.

Sobreexplotación pesquera. La reducción de las poblaciones de peces por la pesca profesional ha acabado con los competidores naturales de las medusas por el alimento.

Aporte de nutrientes. Las costas del Mediterráneo están altamente urbanizadas y pobladas generandose un vertido continuo de aguas residuales al mar, que unido a los nitratos procedentes de la agricultura intensiva son un caldo de cultivo perfecto para el plancton del que se alimentan las medusas.

Aumento de la temperatura debido al cambio climático. El calor hace que estos animales encuentren cada vez más zonas aptas para reproducirse acelerando dicho proceso biológico.

Disminución del caudal de los ríos. La disminución del caudal de los ríos por la falta de lluvias y por la construcción de presas, ha hecho que se reduzca la cantidad de agua dulce que llega al mar. El agua dulce reduce la salinidad formando un cinturón costero que impide a las medusas acercarse a la orilla.

Ante la magnitud del problema, las administraciones o están inactivas, como el Ministerio de Medio Ambiente que no aborda ninguna de las causas que está provocando este fenómeno, o nos sorprenden con propuestas demenciales, como las de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y el Gobierno de Canarias, de programas de cría en cautividad de tortugas marinas para su posterior suelta al mar.

La solución está en recuperar el equilibrio del ecosistema, pasando por una disminución de la emisión de gases de efecto invernadero, una inversión de la tendencia a vivir en la costa, depuración total de las aguas residuales, desarrollo de una agricultura de menor impacto ambiental y la puesta en marcha de programas pesqueros con una moratoria en las capturas de atún y otras especies, así como la erradicación de artes de pesca no selectivas.


 

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