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IBEROS

No es una sola etnia, sino muchas diferentes configuradas además por un substrato anterior distinto en función de si han tenido un mayor contacto con griegos, fenicios o centroeuropeos. No es un substrato homogéneo. A pesar de su heterogeneidad hay una serie de rasgos comunes. Normalmente, lo que ha quedado es el término Iberia para toda la Península. Podemos hablar de dos ámbitos. Si hablamos de los íberos en sentido estricto nos referimos a la zona del Levante peninsular. Si hablamos en general el ámbito es mucho más amplio. Va desde el sur de Francia por toda la costa, la Alta de Andalucía y gran parte de la Baja Andalucía. Uno de los rasgos más comunes es la lengua ibérica y la escritura. Se tenía la idea de la configuración de los pueblos ibéricos por los textos literarios históricos. Estrabón menciona no sólo el elemento étnico sino que menciona incluso su capital. La información de Estrabón se ha cotejado con los datos aportados por las monedas ibéricas.

 


 

PERIODIZACION 1º PRE-IBERICO DE FORMACION 750 - 550 a.C.

En este periodo no podemos hablar de íberos como tales. En Tartessos estamos en el periodo orientalizante. Coincidirá con la configuración de la cultura turdetana.

2º IBERICO ANTIGUO 550 A FINALES DEL S.V

Tiene muchas reminiscencias de esa fuerte carga orientalizante, pero al mismo tiempo incorpora los elementos griegos procedentes no sólo de la colonización griega de la zona catalana, sino también de la presencia griega en la zona del Levante y andaluza. Se integran los elementos característicos de la colonización púnica.

3º IBERICO PLENO

Fines del s. V a finales del s. IV. Fue en este momento en el que la cultura ibérica manifiesta sus rasgos culturales históricos. Es el periodo de mayor apogeo de dicha cultura. Finalizado el IV, y durante el III, entra en una fase de crisis que coincide con los periodos que arqueológicamente están peor documentados. Termina esta fase con la llegada de los romanos a la P.Ibérica y que da lugar a la llamada

 

 



Soldado Ibero

 

 

BAJA EPOCA IBERICA

Se desarrolla desde finales del siglo III y principios del II hasta el siglo I a.C. Es el momento en el que la cultura ibérica recibe todos los influjos del mundo romano (la romanización), y difiere culturalmente esta última etapa bastante de los anteriores

 

ARQUITECTURA Y URBANISMO

Durante mucho tiempo la arquitectura y urbanismo y el análisis del poblamiento ibérico era muy sesgado. No en todas las ciudades se podía conocer el substrato ibérico debido a la problemática de las excavaciones. No se tenía una idea de la organización del poblamiento y pocas hipótesis se podían extraer acerca de la organización social, economía, etc. Ultimamente más que excavar las ciudades se ha ido a estudiar el territorio, el hábitat, la organización, etc. Pero ese programa no se ha aplicado igual en todas las zonas:

- Alto Guadalquivir y Segura, son las zonas donde se ha aplicado un tratamiento arqueológico espacial.

- En las otras zonas se conoce bastante poco en lo que a organización poblacional se refiere.

ALTA ANDALUCIA:

Se han distinguido tres tipos de poblados:

- Los pequeños asentamientos, en zonas llanas y que carecen de fortificación.

- Los recintos fortificados. Estructuras de hábitat muy reducidas con defensas muy fuertes. Suelen ubicarse en zonas altas.

- Los grandes poblados u oppida. Corresponden a las capitales mencionadas por Estrabón. Son los centros que controlan toda una región, un territorio, donde se ubican esos distritos poblados en llano y sus recintos fortificados.

Estos oppida ejercen la tarea de capital. Los pequeños poblados son aquellos que explotan la tierra y proporcionan esa materia necesaria para que subsistan esos oppida. Su economía es agropecuaria.

Los recintos fortificados tienen objetivos básicos:

El control del territorio - zona muy rica en mineral (Sierra Morena) y por tanto un control y explotación de la otra economía básica: la metalurgia.

Los oppida serán los encargados de la comercialización del mineral. CASTULO, cerca de Linares, es un buen ejemplo. Es el oppidum principal de los ORETANOS. Ocupan Sierra Morena, tanto en su vertiente sur como norte. La otra ciudad importante es ORETUM. También tenemos a SISAPO, ambas en la vertiente norte. Castulo se en encuentra en la vertiente sur. En el caso del valle del Segura se ha visto una diferencia en cuanto a tamaño y funcionalidad.

 

 

 

 

Se diferencian 3 tipos:

1. Muy pequeños, menores a 1 Ha, ubicados en llanos o en cerros. Los situados en cerro pueden estar o no fortificados. Los asentamientos en llano nuncan están amurallados. Estos últimos tienen una funcionalidad económica, agrícola y ganadera. Los situados en cerro, además de esa función económica, juegan el control de las vías de paso, y suelen estar situados en lugares estratégicos.

2. Asentamientos entre 2 y 5 Ha. Pueden estar amurallados o no, y están situados exclusivamente en zonas de paso, de control. Corresponden a los recintos fortificados de la Alta Andalucía, pero con la diferencia de que no todos están fortificados.

3. Equivalentes a los oppidum, mayores siempre a 5 Ha.

En cuanto a la estructura los que mejor se conocen son los oppida, que presentan un urbanismo regular organizados entorno a una calle principal, a cuyos lados se abren las viviendas. No se conocen edificios de carácter público. Los santuarios en un oppidum nunca están dentro de la propia ciudad, siempre quedan cercanos a cursos de agua o en abrigos rocosos. Sólo se conoce algún edificio de carácter público, un "templo" excavado en el yacimiento de Campello.
Las viviendas de los oppida tampoco siguen un esquema. Las más habituales son las de planta cuadrada o rectangular, con muy pocas estancias. Son muy corrientes las de 2 habitaciones, una de ellas de mayor tamaño donde se sitúa en el centro un hogar, y en uno de los laterales un banco corrido. En una estancia suele aparecer cerámica, fusayolas, objetos relacionados más o menos con la vida cotidiana, mientras que en la otra estancia aparece material mucho más selecto, entre ellos destaca el armamento. Junto con este tipo hay otras casas que presentan una planta cuadrada, con un pequeño umbral, y el interior compartimentado en forma de T.
Se crean así tres habitáculos. En el extremo se esta, el último habitáculo se divide en dos mediante un pequeño murete transversal que divide la estancia. También hay otro tipo con 6 o 7 habitaciones organizadas en torno a un patio. Son viviendas más tardías, correspondientes a la llamada BAJA EPOCA IBERICA.

En cuanto a los materiales utilizados se construyen con una base de piedra sobre las cuales se levanta un zócalo, igualmente de piedra, sobre el que van situadas las paredes de adobe. El sistema de cubierta es un entramado de vigas de madera, cubierta vegetal a su vez revestida con algún tipo de enlucido, que no sólo está en esa cubierta, sino también en las paredes, que suele ser de color rojo. El suelo del pórtico suele estar formado con tierra apisonada, adobes o pequeñas piedras.

 

 

 



Distintos tipos de enterramientos


 

También difiere en estos oppida los tipos de muralla. Los hay de tres tipos:

1. La muralla está hecha de dos paramentos de piedra. El exterior realizado con sillares de mayor tamaño que el paramento interior, poco labrados, y por eso es muy corriente que aparezcan pequeñas piedras de calza que sirven para acoplar de manera más correcta los sillares. Entre ambos paramentos el relleno se hace a base de piedras y tierra, y sólo en un caso constatado, el paramento interior aparece enlucido (Puente Tablas - Jaén).

2. La murallas ciclópeas: destaca la muralla de la ciudad ibérica de KESE (Tarraco), capital de casetanos. Se convirtió en ciudad romana y colonia. Esa muralla se caracteriza por ser de sillares de piedra de gran tamaño.

3. Las murallas poligonales: lo sillares tienen forma poligonal. Destaca la ibérica ARSE (Sagunto).

Normalmente todas estas murallas se adaptaban a las curvas de nivel hacia donde se asientan. Suelen presentar sistemas de refuerzo mediante la construcción de bastiones o torreones en los extremos, a tramos regulares, o en zonas de acceso. Esos bastiones también responden a una gran variedad. Los más habituales tienen planta cuadrada o rectangular. Las hay también de planta circular o poligonal

 

RITOS Y TIPOS DE NECROPOLIS

LOS LUGARES DE CULTO.

Ocupan un lugar muy importante los santuarios ibéricos. Se conocen dos zonas principales: la Alta Andalucía en Sierra Morena y lugares cercanos a la costa, en Murcia y Alicante. Los numerosos hallazgos de exvotos (en piedra o en bronce) son muy útiles para el análisis de estos santuarios.
En la zona del Alto Guadalquivir hay dos zonas importantes de santuarios:

- Collado de los Jardines

- Castellar.

Son abrigos naturales, sin construcciones, en las estribaciones de Sierra Morena. Se han encontrado numerosos exvotos en bronce, tanto de figuras humanas como de animales. Abarcan desde el siglo V a.C. hasta la Baja Epoca Ibérica. Son santuarios vinculados a asentamientos de pequeñas dimensiones, recintos fortificados, situados en los cerros.

 

 



Dama de Baza

 

En la provincia de Albacete se encontró el santuario del Cerro de los Santos, que es una construcción muy sencilla, de planta cuadrada, donde se han encontrado gran cantidad de exvotos en piedra. Son figuras de hombres o mujeres, solos o en pareja. No se han hallado figuras de animales.

Suelen tener dos tipos de actitudes:

1. Oferente, llevando entre sus manos algún objeto.

2. Orante.

Ya en la zona de Murcia se han excavados otros dos tipos de santuarios:

1. En cuevas, como el santuario de La Luz.

2. Aquellos para los que se creó un recinto, como el Cigarralejo.

En ambos han aparecido gran cantidad de depósitos votivos, formados no solo exclusivamente por exvotos, sino también con otro tipo de piezas, entre las que destacan gran cantidad de armas asociadas a pequeñas figuritas de animales. En el Cigarralejo destaca la alta frecuencia de pequeños caballos en bronce. Además, aquí también apareció una inscripción en plomo, con caracteres ibéricos, cuyo contenido general es de carácter religioso. Hasta hace poco tiempo no se tenía constancia arqueológica de templos en el mundo ibérico, lo que chocaba en una civilización desarrollada. Las últimas excavaciones en campello han puesto de manifiesto la existencia de dos templos, que copian o se inspiran en dos viviendas características del mundo ibérico. Se las denomina cono el templo a) y b) de la isleta de Campello. El tipo a) está inspirado en el tipo de vivienda en forma de T. El material en él encontrado nos hace pensar en un templo.

 

 



Exvoto

 

 

Han aparecido numerosos objetos votivos y exvotos. Lo mismo sucede con el templo b), que solo presenta una planta cuadrangular, sin ningún tipo de compartimentación, pero que en el centro de la planta hay una loseta. Los materiales son los que han servido al prof. Abad de dar una funcionalidad de tipo religiosa al edificio. La otra información de los que es el mundo ibérico viene de la NECROPOLIS. El conocimiento de su mundo funerario es más completo que el aportado por los asentamientos. El rito utilizados el de la incineración. Ellos lo habrán conocido bien gracias a los fenicios o bien gracias a esas gentes transpirenáicas que introducen la cultura de campos de urnas, dependiendo de su origen geográfico.

 

 



Exvotos

 

Las cenizas son introducidas en simples urnas cinerarias hechas en cerámica y que responden a varios tipos. Uno de los más comunes es una con forma de copa y tapadera, sin ningún tipo de decoración. Otra presenta una con forma de caja con patas terminadas en garras de animal, y presentan en la tapadera algún tipo de decoración animalística. Estas urnas son introducidas en fosos excavados en la tierra junto con un ajuar funerario. Para tapar la fosa y señalizar el lugar de la tumba, los íberos utilizan túmulos de dimensiones muy variables. Junto con este tipo de enterramiento hay otros mucho más elaborados, que son utilizados por clases sociales más altas de los pueblos iberos (guerreros, aristócratas, príncipes o monarcas).

 

Esta diferenciación viene marcada por tipos de enterramiento monumental, asociados a ajuares funerarios de una gran riqueza. Dentro de estos monumentos funerarios distinguiremos los llamados: Monumentos turriforme, por ejemplo Pozomoro, hallado en Chinchilla. Este monumento se considera, por los ajuares y la decoración, un monumento de carácter orientalizante y de los más antiguos de la cultura ibérica (s. VI a.C.)

Cuenta con varias estructuras:

* Base: de planta cuadrada, con un basamento hecho a base de sillares de piedra, formado por 3 escalones.

* Segundo cuerpo diferenciado por la colocación de unas esculturas de leones. Totalmente cuadrado y hecho con sillares de piedra, donde se ha podido observar la utilización de relieves decorativos, con motivos muy variados (banquetes infernales, figuras de animales, incluso cabezas de leones de cuyas fauces surgen llamas de fuego).

* Almagro, de carácter claramente oriental, muy similar a las figuras de leones neo-hititas del siglo IX a.C.

* Tercer nivel, con forma de gola egipcia. Sobre este tercer nivel iría el remate del monumento que no se ha conservado. Almagro estima que sería de forma piramidal, como los monumentos parecidos hallados en el mundo fenicio.

Los pilares estela, también utilizados en fase antigua, pero que prácticamente perduran hasta el siglo III d.C. Están formados por varios cuerpos, siendo el principal un pilar de forma cuadrada que se apoya sobre una base escalonada. Sobre dicho pilar va un capital que a su vez sirve de base para el remate de esta estructura, que es siempre una escultura.

La mayoría de las figuras de animales del mundo ibérico que nos han llegado corresponde a los remates:

* Esfinge, animal fantástico que porta el alma al más allá.

* León, animal protector de la tumba

* Toro, símbolo de la fecundidad Su posición suele ser normalmente apoyados en los cuartos traseros o bien tumbados. El capitel puede ser del mismo tipo que el utilizados en el monumento de Pozomoro, o cuadrados, muy sencillos.

 

 



Dama de Baza

 

Las Cámaras son estructuras funerarias vinculadas a las antiguas cámaras de los fenicios, que no sólo se utilizan en esa fase antigua, sino en la fase plena.

Hay dos tipos TOYA y GALERA:

* Toya, de planta cuadrada, con tres naves longitudinales, pero con los dos laterales subdivididos con pequeños muretes, con bancos corridos en sus paredes laterales, y hornacinas en las paredes para las urnas cinerarias.

* Galera, se caracteriza por presentar una cámara funeraria, de planta cuadrada, precedida de un dromos o pasillo. El sistema de cubierta y señalización es un gran túmulo. El interior de la cámara tiene un sistema de soporte que consta de un pilar de sección cuadrada, rematado en un capital. El acceso al dromos (pasillo) se caracteriza por tener una pequeña puerta, con un sillar central, con forma de clave, y dos sillares de piedra laterales a modo de dovela. El resto del pasillo está abovedado. Las urnas cinerarias en escultura. Las más conocidas son las damas de Elche y Baza. A la Dama de Elche (1897), no se supo darle una utilidad como escultura. Su hallazgo fue casual y fuera de contexto. La explicación del uso de la Dama de Elche fue el hallazgo de la Dama de Baza, que se encontró en una necrópolis. Presentaba, igual que la de Elche, una oquedad en un lateral del trono. Además, en el interior, se encontraron restos de las cenizas, lo que llevo a explicarlas como urnas cinerarias de carácter monumental y de tipo escultórico.

Estas esculturas han sido fechadas en el siglo IV a.C. se caracterizan porque ambas conservan restos de policromía, con pinturas de color rojo, azul y blanco. La Dama de Elche ha perdido prácticamente esa policromía. Tanto una como otra están ricamente ornamentadas con collares caracterizados en ambos casos por tener diversos elementos colgantes. Ambas presentan enormes pendientes. La Dama de baza se caracteriza además porque en una de las dos manos lleva una figura de un pájaro, aparece con los pies apoyados sobre un pequeño cojín, y el trono se caracteriza por tener los laterales diseñados a modo de alas de esfinges, y las patas rematan en garras de león. La Dama de Baza se encontró junto con un rico ajuar compuesto por diversas formas cerámicas típicas del mundo ibérico, acompañadas de diversas armas y objetos de la vida cotidiana. La Dama de Elche tiene unos roleos en el tocado, que recogen el cabello. Ambas tienen una clara influencia de la escultura griega.

 

 



Dama de Elche

 

 

ARTE IBERO

LA ESCULTURA IBERICA.

Se caracteriza en primer lugar por que es la primera vez que en la P.Ib. existe una escultura de gran tamaño. La escultura ibérica sufre una evolución en sus denominadas fases antigua, plena y baja época. En la antigua se refleja la corriente orientalizante. A ella corresponden las vistas ya en los monumentos funerarios. Son todas representaciones de animales. La segunda fase es cuando se refleja la influencia griega a raíz de su colonización. Son aquellas fechas entre el V y IV a.C. A ella pertenecen las Damas y muchos de los exvotos encontrados en los santuarios. Además, a esta corriente griega se conoce un monumento en PORCUNA (Jaén), constituido por un gran número de esculturas fechadas alrededor del 475 a.C., que se consideran fueron realizadas por encargo a algún escultor griego de origen jónico. Aparecieron todas ellas rotas. Se componen de figuras de animales y de escenas de luchas entre animales y hombres. La interpretación es que correspondían a un monumento de tipo funerario de carácter heroizante.

Dentro de estas destaca el famoso TORO DE PORCUNA, que tiene todavía muchos elementos orientales en su factura. Otro fragmento es esa lucha entre hombre y animales, a veces de carácter fantástico o semifantástico. Se repite bastante la figura del grifo. También hay figuras de leones muy similares a las del monumento de Pozomoro. Por último hay numerosos fragmentos de cabeza de caballo. Perteneciente a este monumento se ven numerosos exvotos, que pueden estar elaborados en piedra o en bronce, por ejemplo las figuras del Cerro de los Santos. Son figuras bastante desproporcionadas en cuanto al tamaño de la cabeza y el cuerpo. Fabricadas en arenisca, se trabajan con cincel, taladro y algún tipo de abrasivo para pulir las superficies. Las figuras aparecen independientes o bien en parejas, con dos actitudes: orante y oferente. El tipo de vestimentas y ornamentación es bastante similar al visto en las Damas.

 

 



Dama Oferente

 

Cubiertas hasta los pies, con un largo manto que cubren hasta la cabeza, con varios collares y pendientes. Hay también esculturas sentadas como la Dama de Baza, pero con tronos más sencillos. Mismo tipo de vestido y ornamentos. Ninguna presenta restos de policromía. En ESCULTURA EN BRONCE contamos tan solo con los exvotos de los santuarios. Pueden ser figuras humanas y de animales. El tamaño varía mucho. Desde figuras de tamaño medio hasta exvotos de reducidas dimensiones que caben en la mano. La evolución es bastante clara. Se considera que los antiguos son figuritas sin detalles, ni anatómicos ni en el traje. Su acabado recuerda a las figuritas orientales en las que se inspiró el famoso sacerdote de Cádiz.

En el tamaño medio las hay en tres actitudes:

* Salutación, con la mano derecha levantada y la palma hacia fuera,

* Orante

* Oferente

Pueden aparecer totalmente vestidos o desnudos. Además también se presentan figuritas de animales, los mismos que hallamos en el mundo funerario (toros, caballos, leones, esfinges, etc). Todos están fabricados utilizando la técnica de la cera perdida. La última fase se produce ya durante la Baja época y con clara influencia romana (s. III a.C. al I). Dentro de este tipo, conocido como ibero-romano, destacan los relieves de Osuna. Realizados en sillares de piedra, fundamentalmente en sillares de esquina, donde en cada cara aparece una figura, exactamente la misma que la de la otra cara. La evolución en la escultura se ve en que el tipo de representación es más sencillo que en la fase griega. No aparecen con tocados y el tipo de ornamentación es mucho más sencillo. Las túnicas de hombre y mujeres suelen estar ceñidas a la cintura mediante un ancho cinturón, todo él ornamentado con figuras geométricas y/o florales.

 

 



Escultura Oferente

 

 

LA CERAMICA IBERICA

Las producciones son muy variadas. En función de la época en la que nos encontramos habrá una mayor influencia de cerámica fenicia, griega y romana. Durante la fase antigua encontramos imitaciones de las cerámicas de engobe rojo e imitaciones de determinadas formas cerámicas. Dentro de éstas destacan las llamadas urnas de orejetas (dos pequeñas asas laterales): las urnas bi-tronco-cónicas.

Durante la fase plena la influencia llega de la cerámica púnica como de la griega. Pero además de imitar las formas púnicas y griegas, los iberos empiezan a fabricar formas propias. La más típica del mundo ibero es el KALATHOS o "sombrero de copa". En estos momentos la decoración es pintada de color rojo y con motivos geométricos. La otra forma típica es el ALBARELO, jarra de paredes muy rectas con dos pequeñas asas laterales. Y una tercera forma, que imita la cerámica griega, son las jarras de boca trilobulada, copia de los oinochoes griegos. Durante esta fase plena se incorpora la decoración floral. Suele ocupar toda la forma cerámica, pero circunscrita mediante bandas pintadas , y solo utilizando la pintura roja

Es muy frecuente en esta fase plena que la decoración floral se combine con algún elemento floral. Y a partir del final del siglo IV, principios del s. III, no solo se dejan de fabricar esas imitaciones sino que cambian los motivos decorativos.

Ahora se utilizan dos estilos:

- Narrativos

- Simbólicos se conocen fundamentalmente en cerámicas levantinas de Liria y Elche.

Dentro del estilo narrativo hay composición de escenas, con figuras de animales y humanas. Las más corrientes son los jinetes o el guerrero ibérico, con su armamento y caballo, o escenas de danza y rituales. Muchas de estas aparecen acompañadas de inscripciones en caracteres ibéricos, que explican el contenido de la escena representada. Esta escritura se realiza en la misma pintura roja que la de las figuras. El simbólico es aquel que utiliza figuras de animales: toros, leones y águilas. Estas figuras de animales no ocupan toda la forma cerámica, y por eso el espacio se rellena mediante formas geométricas o florales.

 

 

 

 

LA ESCRITURA Y LA MONEDA IBERICA

El área de expansión de la escritura turdetana será la andaluza. La ibérica abarcará desde el sur de Francia a la Alta Andalucía, Albacete. La turdetana o meridional sigue mostrando ciertos rasgos en la escritura heredados de la tartésica, no sólo en la forma de los signos sino en la dirección de la escritura (derecha a izquierda). La ibérica, aunque se trata de una adaptación del sistema tartésico, no podemos olvidarnos de la influencia de la escritura griega, y por tanto será de izqda a derecha. Sigue siendo semisilábico o semialfabética, al igual que la tartésica. Ahora bien, estas escrituras fueron utilizadas para lenguas diferentes. En la turdetana se desconoce el tipo de lengua, aunque será derivada de la tartésica, y la ibérica será la que se utilice para la escritura ibérica.

En la zona fronteriza (Alta Andalucía) de ambas lenguas se utilizó esta escritura turdetana, no sólo para escribir en lengua no ibérica sino también para escribir en lengua ibérica. Mientras que en la zona ibérica, a parte de la escritura ibérica, se utilizó la llamada greco-ibérica, constatada en el siglo IV. ¿Durante cuánto tiempo se utilizaron? La turdetana está documentada desde el V al I a.C. La ibérica desde finales del siglo V hasta el siglo I. Los documentos son mucho más numerosos los ibéricos que los turdetanos. Del meridional o turdetano tenemos inscripciones en vajillas metálicas, en cerámicas, muy pocas inscripciones funerarias y leyendas monetales. Mientras que en la ibérica, además de los mismo que la anterior, existe un tipo de documento utilizado tanto por los griegos como por la escritura pre-ibérica, los plomos, que recogen textos fundamentalmente de carácter económico, comercial, y más esporádicamente religioso.

Entre las inscripciones en cerámica, mientras que las turdetanas son incisas y hacen referencia al nombre del propietario o del alfarero, en la ibérica pueden ser incisas y también pintadas. El otro documento que nos informa no sólo de la escritura sino también del tipo utilizado en los intercambios es la moneda. Tiene su origen en las imitaciones de los pueblos de NE peninsular de esas primeras monedas que se acuñan por parte de Emporion. En plata, basándose en la drachma. Copian la tipología del anverso (Artemis) y reverso (Pegaso). Lo que varía es la leyenda, que hace alusión a los distintos pueblos ibéricos de la zona, y se escribe en caracteres ibéricos. El inicio de estas imitaciones están vinculadas a un fenómeno de carácter histórico, el pago al ejército durante la II guerra púnica (III a.C.), tanto para pagar al ejército romano como cartaginés. Después de las imitaciones surgirán tipos propios, que son los que marcan las características de las emisiones ibéricas: utilización en el reverso de un elemento característico de esta cultura, el jinete, mientras que en el anverso aparece una cabeza masculina (divinidad, héroe, régulo, etc.) Esta monedación está presente hasta el siglo I a.C.

Ahora bien, se produce un cambio en la historia monetaria de la P.Ib. cuando se divide en dos provincias la por entonces Hispania una vez vencidos los cartagineses y finalizada la 2ª Guerra Púnica. Catón divide la península en dos: CITERIOR y ULTERIOR. Esta se lleva hacia el 195 a.C. y se impone una política monetaria diferente en cada una de ellas.

* Citerior: plata y bronce.

* Ulterior: bronce, a pesar de que existían numerosas minas argentíferas en la provincia.

 

Se imponen distintos tipos:

* Citerior: predomina el jinete ibérico

* en la Ulterior no tienen un único tipo sino muy variados y hacen referencia a las distintas divinidades y a la economía básica de cada ciudad. Otra diferencia es que en la citerior solo se utilizan leyendas de escritura ibérica, mientras que en la ulterior la escritura es turdetana.

Las unidades monetarias están basadas en el sistema romano:

- denario para las de plata

- as para las de bronce. ARSE (luego Sagunto), utiliza en lugar de un jinete la figura de un toro, y debajo la leyenda que hace alusión al nombre de la ciudad seguida de un sufijo que significa plata.

Otra de las ciudades es KESE, la futura Tarraco romana. Desde un principio utiliza la iconografía habitual de la Citerior (jinete o jinete acompañado de caballo), y debajo el nombre de la ciudad.

En la Ulterior sólo acuñan en bronce, utilizando una tipología muy variada. CASTULO empieza a acuñar moneda en la zona sur. Se sitúan a finales del s. III a.C. Debido a esa influencia oriental encontramos que el tipo del reverso es una esfinge, y en el anverso una cabeza masculina, divinidad protectora de la ciudad. En el reverso aparece en caracteres turdetanos el nombre de la ciudad. OBULCO (Porcuna) es el nombre romano dado a una ciudad turdetana llamada IPOLKA. En sus monedas aparece tanto el nombre romano como ibérico. Estas monedas con dos idiomas se las llama bilingües. En la Ulterior enseguida se sustituye la escritura turdetana por la latina.

La sociedad ibérica es una sociedad jerarquizada:

- con los poblados (oppidum)

- en los monumentos funerarios, con clases acomodadas que pueden realizar ciertos monumentos y con unos ajuares ricos

- régulos

- casta militar (falcatas como imagen de status, representaciones de jinetes en cerámica y monedas),

- gentes especializadas en actividades varias:

- agricultura

- minería

- comercio

 

 

 

 

                                   

 

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